Además, los males cardiovasculares y el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), también le pasan la factura a la mujer, así como la osteoporosis. Todas estas enfermedades se pueden prevenir.
Una adolescente no está consciente de lo que implica ser madre, la mayor parte de las veces no busca atención médica o lo hace tardíamente y entre tanto el embrión ha podido estar pasando privaciones (deficiencia de ácido fólico, vitaminas y otros nutrientes) que podrían ocasionarle alguna tara. Asimismo, una mujer mayor de 40 años, una con VIH, la que fuma o bebe alcohol, aumentan las probabilidades de que su salud y la de su bebé se deterioren.