Iniciar con tiempo, permite garantizar un excelente trabajo, ya que el Carnaval de Río de Janeiro es considerado el mayor espectáculo de la Tierra al aire libre.
Cada escuela de samba cuenta con 3 a 4 mil integrantes, lo que implica una planificación específica para entrar al sambódromo y cumplir con los requisitos del jurado calificador. Una de las reglas es desfilar en 80 minutos, si se pasan pierden puntos. Todos los integrantes deben cantar la música, evolucionar de acuerdo con la solicitud hecha por La (LIESA), Liga Independiente de Escuelas De Samba de Río de Janeiro.
La alcaldía o prefeitura cumple con apoyar 50% a esta organización, prepara toda una logística en La Ciudad Maravillosa y entrega a cada Escuela un presupuesto para sufragar gastos. En verdad, con las actividades y patrocinadores de las escuelas de samba se consigue que cada organización lleve 8 carros alegóricos de aproximadamente 60 mil dólares cada uno, vestuarios y gastos en general.
Son 14 escuelas del grupo especial, que desfilan el domingo y lunes de Carnaval, la ganadora recibe premios millonarios, contratos en Europa, Estados Unidos y países asiáticos, lo que es una divisa de trabajo a muchos brasileños que lo necesitan.
Además, les genera trabajo permanente a muchos, hay personas fijas con seguro social y que administrativamente trabajan para la escuela de samba, ya sea en Proyectos sociales o del mismo carnaval, tenemos a las modistas, sastres, ingenieros, compositores y todo tipo de trabajo que esté relacionado con el Carnaval. Cada trabajador recibe su identificación y salario mensual.
La producción musical genera millones de dólares en ganancias, cada escuela de samba tiene un tiempo determinado para entregar su música, después viene el período de composición y producto final, este CD todo mundo lo quiere, sólo en Brasil se venden 180 millones de copias y sin contar la exportación. El carnaval de Río de Janeiro es una verdadera empresa multiplicadora de dinero y empleos, y sobretodo deja a Brasil, como número uno en carnaval.