El líder espiritual y político del Tíbet, Dalai Lama, llevó esta semana su mensaje de paz y tolerancia a Belfast, una ciudad dividida por más de treinta años de lucha fratricida entre católicos y protestantes.
Como parte de su primera visita de tres días a la provincia, el ganador del premio Nobel de la Paz de 1989 cruzó la barrera que separa los barrios protestantes de los católicos en el oeste de la capital norirlandesa.
El Dalai Lama atravesó la polémica verja, normalmente cerrada, y se adentró en el distrito católico de Springfield Road, donde estrechó la mano de la representante del área protestante Louisa McBride, de 72 años, quien había pasado a ese área, tradicionalmente vetada para su comunidad, para saludar al líder tibetano.
"Fue un sentimiento maravilloso.Espero que su presencia aquí pueda hacernos reflexionar a todos un poco más sobre lo que ha sucedido en los últimos treinta años", afirmó McBride.
Pese al cese de las hostilidades, el líder espiritual caminó por una zona donde muchas casas carecen todavía de ventanas por el peligro de ataques con cócteles molotov y agresiones con piedras entre ambas comunidades.
Acompañado por miembros de las comunidades católica y protestante, el Dalai Lama se interesó por conocer de primera mano los problemas del Ulster y mantuvo varios encuentros con grupos de residentes locales en una parroquia metodista.
El Dalai Lama tiene previsto entrevistarse también con el ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Mandelson, y con la presidenta de la República de Irlanda, Mary McAleese.
El líder espiritual y político del Tíbet ha sido invitado a Irlanda del Norte por el grupo Comunidad Mundial de Meditación Cristiana (CMMC), con sede en Londres, y cuyo portavoz, Simon Keyes, elogió la figura del premio Nobel como ejemplo para todas las sociedades en conflicto.
"El ha experimentado el sufrimiento -explicó Keyes-, la división, y las extraordinarias dificultades que entraña el promocionar la no violencia en esas situaciones, así que creemos que aportará mucho a la vida de las personas aquí".
La única nota discordante de la visita la ha protagonizado el alcalde de Belfast, Sammy Wilson, del radical Partido Democrático Unionista (DUP), al menospreciar la presencia de uno de los pacifistas más admirados del mundo.
"No creo que mucha gente en Belfast conozca quién es el Dalai Lama.No sé nada acerca de este hombre o sus enseñanzas y nunca he tenido interés en los asuntos de su país", señaló Wilson.
Exiliado desde 1959 en la India, el Dalai Lama ha viajado por todo el mundo desde los años setenta para predicar su mensaje de paz y concordia entre los pueblos.