"El pie es una obra maestra, concebida para andar sin calzado y sobre cualquier terreno, pero también es el órgano que peor tratamos", concluye el ortopeda Jaime Alemán quien labora en el Centro Hospitalario San Fernando.
Los pies son una estructura de soporte, una palanca y el órgano que da información al sistema neurológico respecto al contacto sobre la tierra.
Por eso, está demostrado que los problemas en los pies -de por sí muy perturbadores-conducen a dolores de rodillas, cadera e incluso de espalda.
"La mayoría de la gente no tiene pies sanos ni usa calzado indicado, y en cambio no sólo baila sino que brinca, y en las fiestas hace contorsiones y todo tipo de reencauches musicales que los martirizan. Torceduras, esguinces y pisotones pueden amargarle la noche", señaló Alemán.
¿Pero quiénes son los culpables? Con respecto a los zapatos de punta, Alemán indicó que el peor enemigo de las mujeres, a su criterio, eran los diseñadores de moda, sobre todo los que diseñan los calzados de punta, porque no buscan algo que esté a la moda sin que les perjudique.
Recalcó que los calzados muy puntiagudos estropean el pie, porque es como querer meter un cuadrado dentro de un triángulo, expresó el ortopeda.
Este tipo de zapatos causa deformaciones, como juanetes, dedos de martillos, también generan dolor en la parte inferior en la planta del pie. Pero a pesar de que los especialistas aseguran que la moda y los diseñadores son los peores enemigos de las mujeres, estos señalan que no es así.
Horacio Prado, un reconocido diseñador, indicó a Panamá América que los zapatos de punta son los más buscados, pero que como todo en exceso hace daño, las mujeres tienen que ajustar la moda a su estilo de vida, a sus condiciones.
Explicó que si las mujeres utilizan este tipo de calzado deben estar conscientes de que si están todo el día en una oficina caminando con unos zapatos de este tipo o de tacón alto le va a traer serios problemas de salud, por lo que el enemigo sería ella misma, no el diseñador y mucho menos la moda. El hecho no es dejar de usarlos sino saber cómo y cuándo utilizarlos, agregó Prado.
La próxima vez que piense en distinguir un evento o quizás despedir de una manera original a un ser querido, las limusinas podrían ser una buena opción, dándole un toque diferente a lo que se quiera realizar.
En Estados Unidos las grandes ocasiones vienen envueltas en anuncios de limusinas. Para la segunda asunción de George W. Bush, Cadillac estrenó su nueva limusina DTS 2006, con escritorios ocultos, el sello presidencial bordado, detalles en madera con cuero azul y seis asientos inteligentes que se ajustan a la posición del ocupante.
En Rusia, Josef Stalin viajaba en una limusina modelo ZIS-115 completamente blindada, cristales incluidos, que pesaba 7,500 kilos y necesitaba un motor con dos carburadores para echarla a andar. Pero el peso para Stalin era lo de menos, así es que mandó a hacer una idéntica pero todo terreno para las ocasiones en que salía de caza.
Hay menos de cien limusinas en Sudamérica y ninguna es igual a la otra.
Sólo en el aeropuerto de Atlanta, en Estados Unidos, 200 compañías de limusinas se disputan el mercado. En 1955, ya existían 1.850 limusinas en Estados Unidos.
Empezaron en la década del 30 y costaban 82 mil dólares, pero el mercado estaba reservado a los transportes desde el aeropuerto. Hoy incluso existen guías exclusivas para hacerse millonario alquilando estos coches.