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El divertido arte de crear figuras en papel


Como el título lo dice, el origami es el arte de crear figuras de papel. De una manera sencilla, para su confección no se necesita ningún instrumento, con una hoja de papel y sin técnica especial, cualquier persona puede producir una buena obra de origami en cualquier sitio.
Este arte forma parte de la cultura japonesa, donde abuelos y padres lo transmiten sabiamente a sus nietos e hijos con propósitos fundamentales: conservar la tradición, inculcar disciplina, desarrollar habilidades, pero sobretodo, mantener una buena comunicación para estrechar los lazos familiares.
Es por todo lo anterior que la Embajada del Japón realiza un Taller Sabatino de Origami, en las instalaciones del Museo de Arte Contemporáneo, a cargo del profesor Domingo Muñoz, con la ayuda del Sr. Daniel Herrera, dirigido a niños y niñas de seis a diez años.
La Licda. Asuka Takeuchi, Agregada Cultural de la Embajada de Japón, señala que el origami es muy bueno para desarrollar la inteligencia en los niños, los ayuda a crear disciplina, concentración y habilidades porque es necesario ver y escuchar atentamente, seguir los pasos uno a uno y emplear las manos para elaborar los diseños.
Asuka comenta que cuando era niña, fue instruida en este arte por sus abuelos y mientras aprendía, conversaban de muchas cosas, compartían experiencias y eso le ayudó a estrechar los lazos familiares, por lo que recomienda su práctica a nivel familiar para que haya mejor comunicación entre los miembros de la familia.
Domingo Muñoz, maestro a cargo del taller, explicó que él aprendió hace aproximadamente 14 años, de manera autodidacta, debido a que una hermana que vive en Japón le envíaba libros. Muñoz reconoce que es una lástima que en Panamá no exista una organización origamista; sin embargo, él se mantiene haciendo el intento de formar una.
Actualmente, hay una red internacional cuya sede está en Japón, donde el origami contribuye a establecer o consolidar las buenas relaciones internacionales a través de la actividad de los artistas, intercambiando sus obras mutuamente.
Domingo Muñoz dice que para empezar, se recomienda que el niño conozca por lo menos la textura del papel y se inicia con formas elementales como un vaso, pianos, casas, flores, elementos que forman parte de nuestra vida cotidiana, pero se puede avanzar hasta formas complejas como describir nuestros sentimientos.
El experto autodidacta recalcó que el arte del origami influye de manera profunda en los niños y niñas porque trabaja en el área de la concentración, el área psicomotora y sobretodo para pasar un momento placentero y comunicarse debido a que el origami rompe las barreras del idioma. De hecho el psicoanalista Sigmund Freud fue origamista e incluso, aportó algunas formas como muchos otros intelectuales.
La belleza del Origami trasciende las barreras del idioma, y pude ser captada por todos. De modo que el arte del Origami puede ser un lazo de unión para todo el mundo.


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9581
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América