Para un bebé recién nacido hasta los tres meses es fundamental que la madre o el padre les ejerciten manos, brazos y piernas.
Al respecto, es bueno estimular y ejercitar su reflejo de presión colocando un dedo a un objeto romo y alargado en su palma, así como tocando su mano para hacer que la ejercite abriéndola y cerrándola. Déjelo coger el biberón con sus manos.
Colóquelo boca arriba sobre una superficie firme, pero acolchonada, coloque usted sus dedos índice en las manos del bebé para que éste los agarre. Los pulgares del bebé deben quedar fuera y cada unos de los dedos índice suyos, deben estar dentro de la mano del bebé. Practique entonces los siguientes ejercicios:
Estire ambos brazos del bebé, hacia arriba primero y luego hacia abajo. Repita este movimiento en secuencia de 8 a 10 veces. Haga que el niño estire sus brazos hacia ambos lados de su cuerpo y luego los dirija hacia adentro como si se abrazara él mismo. Repita este ejercicio de 8 a 10 veces, alternando el brazo que queda arriba cuando se abraza él mismo. Haga que el bebé se siente, agarrándolo por sus manos y colocando los dedos índice de ambas manos dentro de las manos del bebé y sujételo firmemente con el resto de sus dedos para que no se vaya a soltar y a caer bruscamente. Puede repetir esta rutina de 8 a 10 veces. Sostenga ambos pies del bebé y flexione una pierna mientras la otra está extendida. Repita 10 veces esta rutina.