No me parece que esté cumpliendo las metas en el tiempo que me había propuesto (se ríe). Supongo que todavía puedo filmar otra película más , aunque todavía no sé cuál será. Con (Robert) Redford estamos trabajando en algo, pero no hay nada definido.
Había participado un par de veces al principio y me di cuenta que no soy tan bueno.
Había hecho un poco de teatro, pero de chico nunca había tenido demasiadas expectativas como actor. No era muy buen estudiante. Me iba muy bien con otros negocios, y empecé a hacer teatro para ocupar el tiempo libre.
Después de graduarme, fui a la Universidad de Yale, quería recibirme y enseñar como profesor. Cuando terminé el primer año, viajé a Nueva York y buscando un trabajo de verano, terminé haciendo una obra de teatro que duró catorce meses. "Picnic", fue mi primer trabajo profesional.
Sí. Y es todo un honor.
Supongo que nos están espiando ahora mismo (guiña un ojo).
¿Tenemos suficiente tiempo? Las encuestas lo demuestran. La gente no piensa que estemos yendo por la dirección correcta y yo también lo creo así. Durante una campaña en la Universidad de Cincinnati admitieron con vergüenza que sólo el 19% de los estudiantes había votado durante las elecciones del 2004. Si la gente que tiene el privilegio de votar no lo hace, hay que ver si en verdad se lo merecen.
En cine se precisa un público suficientemente curioso sobre temas racistas, personales y religiosos. Y si no hay un público así, tampoco se consigue financiación. Hoy en día, Hollywood está demasiado enamorado con la repetición de viejos éxitos. Me parece muy desafortunado.
Un Tucker modelo 37, pero no me acuerdo bien el color, me llevó desde Wisconsin a Nueva York, sin parar, así que funcionaba muy bien.
Concentración es el único punto en común que se me ocurre. Después, es completamente diferente.
En la histórica y popular Ruta 66, en lo personal recuerdo un viaje melancólico con Joanne (Woodward)y recorrimos el país por allí.
Soy muy competitivo. Siempre lo he sido. Es difícil encontrar el factor competitivo dentro de la actuación. Pero se puede ser competitivo en una pista de carreras.
Para generar el etanol se utiliza el mismo procedimiento empleado en la producción de azúcar. Solo se tendría que agregar otra línea de conducción que llevaría la caña que se utilizará para extraer el alcohol a las máquinas especiales para filtrarlo.
Luego de obtenido el alcohol, se traslada a las zonas procesadoras de petróleo para mezclarlo con la gasolina. Esta mezcla se realiza al momento de llenar los camiones cisternas. En un cisterna de 10 mil galones, por ejemplo, se colocan 9 mil de gasolina y mil de etanol y la mezcla se realiza durante el movimiento generado por el camión cuando va de la zona de petróleo a la estación de gasolina.
El etanol también se utiliza como añadido para oxigenar la gasolina estándar, como reemplazo para el metil tert-butil eter.
Este último es responsable de una considerable contaminación del suelo y del agua subterránea.
En Panamá la producción estaría basada en la caña de azúcar.