Para mantener la musculatura tonificada, el corazón en forma, el peso a raya y la mente serena, hay que realizar un entrenamiento que combine ejercicio para cada uno de estos fines. Los hombres suelen centrar su entrenamiento en la musculación, descuidando muchas veces el ejercicio aeróbico y el trabajo postural, fundamental para evitar dolores de espalda y evitar lesiones. Esto es lo que debes incluir:
1. Entrenamiento muscular. Para mantener la musculatura en forma, ganar fuerza, corregir descompensaciones corporales y mejorar el aspecto.
Actividad. Musculación en máquinas y con pesos libres. Deportes como la escalada o el boxeo también potencian la musculatura.
Frecuencia. En la sala de fitness, pide al monitor que te prepare un entrenamiento según tus objetivos, él te dirá cuántos días y cómo alternar los grupos musculares y los períodos de descanso.
2. Ejercicio aeróbico. Es tan importante como el anterior, ya que es lo que permite mejorar la capacidad cardiorrespiratoria y ganar resistencia; y lo que de verdad quema grasas. Si no haces ejercicio aeróbico nunca te quitarás latripa por muchos abdominales que hagas.
Actividad. Todas las que impliquen movimiento: correr, jugar al pádel, nadar, hacer boxeo, kick o capoeira, spinning, etc.
Frecuencia. De 2 a 3 veces por semana (de 3 a 4 si quieres quemar grasas) durante 20 minutos como mínimo. La intensidad puede ser moderada, lo que importa es el tiempo (se empieza a quemar a los 30 min de ejercicio).
3. Trabajo postural o cuerpo mente. Es otro de los grandes olvidados por los hombres, pero fundamental para contrarrestar las sobrecargas, las tensiones musculares y las malas posturas que suelen derivarse de los ejercicios de musculación. Es importantísimo realizar no sólo estiramientos sino ejercicios que nos ayuden a mantener en forma las articulaciones y, sobre todo, la espalda. Además, este tipo de actividades son muy beneficiosas para combatir el estrés, el insomnio y las malas posturas de la vida diaria.
Actividad. Pilates, yoga, tai chi, stretching, body balance, ai chi, reeducación postural, etc.
Frecuencia. De 1 a 2 sesiones semanales, mínimo dos si tienes algún problema específico.