"NO ME pidas que cambie mi vestuario por gasas ni por sedas. Ninguna panameña cambiaría por nada su pollera". Este es un fragmento de la poesía "Mi Pollera", de la educadora Ana Isabel Illueca. Este traje en su conjunto, con sus encajes, cadenas chatas, tembleques, peinetas, mundillos y filigranas, fue la inspiración de su poema.
La Pollera es el traje típico panameño. Tiene sus orígenes en España. Nace del traje femenino español del siglo XVI o XVII que vino con su compañero en la conquista del nuevo mundo.
La confección de polleras, requiere de paciencia, pero sobre todo de mucho detalle y visión. La pollera de gala es el claro ejemplo de la perseverancia y paciencia de nuestras artesanas. Es costosa y muy elegante.
Existen tres clases de polleras: las marcadas o punto en cruz, las caladas o bordadas y las talco en sombra o talco en sol. Cada una tiene su detalle.
Son hechas a mano y cada una tiene un sello personal, de quien las elabora.
Nelson Vergara, folclorista y con 20 años de experiencia en el diseño de polleras, aseveró que éstas han ido evolucionando. Tanto así que se ha popularizado de pueblo en pueblo y se ha llenado de nuevos elementos.
Fue así como se hizo santeña, herrerana, ocueña, veragüense, coclesana, chiricana, darienita, colonense y bocatoreña, adquiriendo vida y personalidad según la región.
La confección de este traje, no se limita a una sola persona. Varias manos intervienen. Por ejemplo; para realizar los dos peticotes casi siempre participan tres personas. La que teje la malla, la que la borda o zurce y la que lo arma.
Un peticote (elaborado con la técnica de pajita) puede costar, según el experto, entre 750 y 800 balboas, si es el de lujo. Otro detalle muy importante son los encajes, los cuales son traídos de Valencia, España.
Por otro lado, el más sencillo, que va debajo del de lujo, tiene un precio entre 500 a 550 balboas.
Otro accesorio es el "rebozo o chal"; el costo está sujeto a su elaboración: entre 350 y 700 balboas. Los abanicos forman parte del traje y también se confeccionan con surcidos y sombras; su costo aproximado es de 65 y 70 balboas. Los marcados se pueden adquirir desde 100 balboas.
"yo quiero una pollera de holán de hilo, si tú me la das me voy contigo".. Bueno es que las mejores polleras y las más duraderas son confeccionadas con casi 9 yardas de holán, una delicada y resistente tela.
Este vestido no está completo sin los tembleques. Lleva 12 pares trabajados en perlas que imitan a animales y flores, y que se mueven en la cabeza de la empollerada según el ritmo de su bailar.
Las cabezas de tembleques cuestan en San José, de Las Tablas, entre 150 y 200 balboas, los más económicos. Los hay de swarovski, perlas, y otras piedras preciosas. También se lleva el peinetón, dos o tres peinetas, la pajuela y los parches o pensamientos. Se dice que las mujeres empolleradas se ponían parches de caraña para contrarrestar el dolor de cabeza y para disimularlo se ponían estos sugestivos parches.
Con nuestra pollera de gala se lucen gran cantidad de joyas que hacen de este atuendo uno de los más costosos y lujosos.
Son numerosas las cadenas y cordones que se usan como complemento.
El uso de las joyas tiene un orden. Antes de colocarle los tembleques se deben poner la camisa y las prendas.
Primero se coloca la cadena chata, luego la cadena guachapalí, seguidamente la bruja y la solitaria, son cadenas que usan broches, seguidamente, la cola de pato.
También se utilizan zapatos de terciopelo y satén. Estos últimos llevan una hebilla adornada con cinta del mismo color del zapato y encaje blanco. Estos pueden ser de cualquier color, siempre y cuando coincida con la cinta del pollerón, la lana y los pompones de la camisa.
El uso de una pollera, según Vergara, hace hermosa a una mujer.
Por ello hoy desde las 2 de la tarde podrá admirar las más de mil polleras que se luciran en el "Desfile de las Mil Polleras" evento que iniciará en la calle Aquilino de la Guardia y recorrerá la calle 50 hasta el Centro de Convenciones ATLAPA, para el disfrute de toda la familia.
Hoy se llevará a cabo el Desfile de las Mil Polleras.
El evento se inicia a las 2: 00 p.m. en la calle Aquilino De la Guardia. Recorrerá la calle 50 hasta el Centro de Convenciones ATLAPA.
El festival es para disfrutarlo en familia.
El esplendor en cifras
Por su corte y confección es un traje de inigualable atracción, de especial coquetería e intensa feminidad.