Una película perdida, una joya oculta, un primer esbozo de lo que sería una carrera inconfundible e intransferible. Es el Hansel y Gretel que Tim Burton rodó allá por 1982 para un recién nacido Disney Channel.
Emitido en la noche de Hallooween, jamás volvió a ver la luz. Hasta ahora, rescatado a través de internet, como publica el Huffington Post en su edición norteamericana.
La cinta, en realidad casi un cortometraje, de media hora, conviene juzgarla con la condescendencia de tratarse de un proyecto experimental, con un presupuesto irrisorio de 70,000 euros.