Hace siglos, no era permitido que las mujeres de la corte real llevarán los hombros y piernas al descubierto. Sin embargo, desde hace algunos años, esa regla del protocolo ha sido modificada o quizás ignorada por las damas de la monarquía actual.
En la década de los sesenta, fue la Reina Paola de Bélgica quien revolucionó las cortes europeas con sus minifaldas y sensuales bikinis, prendas que causaban sensación.
Esto no es para ser más libres o para romper reglas, como hace cuatro décadas, sino para vestir de acuerdo con la actividades que tienen en su agenda oficial, y para estas ocasiones la falda corta es la mejor elección, lo que ha vuelto a poner de manifiesto que sobrevivirá eternamente a todas las modas y tendencias.
Ahora, las esposas de los futuros reyes lucen faldas cortas, escotes pronunciados, así como pantalones cortos o ajustados y, hasta bikinis.