Como todo un Don Juan, el Príncipe Harry visitó el pueblo de Cardiff, la capital de Gales y las chicas no han dejado de perseguirlo.
Entre los actos que tenía previstos, el hijo menor de Carlos de Inglaterra, quiso visitar el Hospital Universitario de Gales, que mantiene un vínculo con Dolen Cymru, la organización benéfica de la que el Príncipe es patrón. Allí tuvo la oportunidad de reunirse con doctores y enfermeras que han trabajado en Lesotho, al sur de África.
El joven visitó dicho país hace un tiempo y quedó conmovido por la situación. Fue entonces cuando decidió fundar Sentebale, una organización dedicada a la ayuda de niños huérfanos enfermos en honor a su madre, la princesa Diana.
A su llegada al hospital,, todos los que hasta allí se habían acercado, le dieron una calurosa bienvenida. El príncipe Harry se acercó a la multitud, que esperaba poder saludarle y llamó la atención una joven madre que portaba a su hija en brazos, la que pidió al Príncipe que cargara a la pequeña. Y él, sin dudarlo lo hizo. "Es muy dulce", dijo Harry mientras la arrullaba.
A las puertas del hospital, se detuvo ante una señora mayor, que tampoco había querido perderse el gran evento. Harry de Inglaterra se acercó a ella, se agachó y habló durante unos instantes con ella mientras le tomaba la mano, pero las demás chicas que estuvieron allí no dejaron de suspirar y alabar al chico.
El personal del centro también se llevó algunas atenciones y charlaron con él mientras le enseñaban un número de la revista Hello! cuya portada la ocupaba su hermano, el príncipe Guillermo.
Entre los actos del día también destacó una visita al Cathays High School, un instituto de enseñanza secundaria, vinculado con otro centro escolar de Lesotho.
Los niños, que han contribuido a recaudar fondos para la fundación Sentebale, también le aclamaron a su llegada.