Las 27 litografías y serigrafías expuestas en la Sala Leopoldo Méndez de la Galería del Sur de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), pertenecen a las últimas dos décadas de vida del autor de "Trópico de Cáncer" (1934), de 1968 a 1980, y muestran desde payasos a diversos personajes pintados con vivos colores y un trazo incluso infantil.
Miller estuvo siempre en contra del puritanismo y luchó con obras como "El mundo del sexo" (1940) y "Sexus" (1949) contra los tabúes sexuales existentes en la literatura estadounidense de la época, por lo que muchos de sus libros estuvieron censurados por "obscenos".
"Muchos no saben que Henry Miller también practicaba la parte gráfica", sostuvo Andrés de Luna, escritor y profesor de la UAM a cargo de la muestra.
Agregó que "este trabajo forma parte de esos últimos años de un Miller que ya, como una autoridad en las letras internacionales, tenía esta posibilidad de dedicarle con toda ingenuidad y libertad un poco de su vida a la parte artística en el terreno de lo visual".
Las pinturas, que se muestran por primera vez en México durante un mes completo, representan "un universo de Miller muy particular".
"Era un buen admirador de tarjetas postales, le gustaba esta idea de paisajes que estaban fuera de lo que veía en ese momento y que le llegaba de otro país y de otro entorno, y a partir de ahí empezaba a trazar una idea que, como él mismo decía, como no era tan buen dibujante, le salía otra cosa", indicó De Luna.
Con las pinturas, Miller plasmaba percepciones y sueños, enfrentando lo cotidiano a la imaginación para invitar al observador a realizar una reflexión.