Variedades

El lado oscuro de su sonrisa

Sí, tuvo que afrontar una delicada operación de corazón, en la que los médicos le cambiaron las válvulas aórtica y mitral para regularle su ritmo cardiaco.


Zelda Williams
  • Tendrás las estrellas como nadie las tiene. En una de ellas estaré viviendo. En otra estaré riendo. Entonces será como si todas estén riendo cuando mires al cielo por la noche. Tú y solo tú tendrás estrellas que pueden reír.
Su carrera en síntesis
  • 1977. Cine y TV. Debutó con la película “Can I Do It 'Till I Need Glasses?” y la serie de cuatro capítulos The Richard Pryor Show.
  • 1988. Globo de Oro. Lo recibió por su trabajo en “Buen día, Vietnam”. Volvió a ganarlo en la misma categoría con “Pescador de ilusiones” (1992) y “Mrs. Doubtfire” (1994).
  • 1997. Óscar. Lo obtuvo su única estatuilla de la Academia de Hollywood con la película “El indomable Will Hunting”, como mejor actor de reparto.
  • 2014. Última película. Con Ben Stiller protagoniza “Una noche en el museo. El Secreto de la tumba”, que se estrenará en diciembre de 2014.
Rompía el hielo, se burlaba de sus excesos
  • A diferencia de otras estrellas y famosos, que a menudo optan por no hablar de sus problemas personales en público, Robin Williams se mostró más que dispuesto y abierto a hablar de ellos en diversas ocasiones. En 2010, en el programa de la BBC Friday Night with Jonathan Ross (Viernes por la moche con Jonathan Ross), pocos minutos después de saludar a su anfitrión Williams inicia la conversación con la frase: En mis días de excesos alcohólicos.... ¿Extrañas esos días?, le pregunta Ross, porque pocos han sido tan alocados como lo fuiste tú. Williams responde: No los extraño en absoluto. Fue una locura. En mi reciente recaída en el alcoholismo me levanté una mañana y junto a mí en la cama había un guante de niño y pensé 'oh no, esto no está nada bien', dijo el actor, provocando una carcajada del público. Ese año, mientras promocionaba su cinta “World's Greatest Dad”, contó a The Guardian los detalles de su recaída en 2003. Estaba en un pequeño pueblo que no era el fin del mundo, pero se podía ver desde allí, y entonces solo pensé en beber. Tal vez beber ayudaría porque me sentía solo y asustado (...) Y fue la peor cosa en el mundo”.

Sí, tuvo que afrontar una delicada operación de corazón, en la que los médicos le cambiaron las válvulas aórtica y mitral para regularle su ritmo cardiaco. Fue duro para él y, a pesar de ello, nunca bajó su ritmo de trabajo. “Te sientes realmente mortal”, señaló tras la cirugía.

Además de los vicios y ahora, la salud cardiaca, sus problemas también radicaban en el exceso de trabajo. En un periodo de dos años hice ocho películas (...) Tienes la idea de que es mejor que sigas trabajando o de lo contrario la gente te olvidará. Y eso era peligroso. Y entonces te das cuenta de que eso no ocurrirá en realidad, si te tomas un descanso la gente podría estar más interesada en ti. Ahora, después de la cirugía de corazón, voy a tomar las cosas con calma, dijo a The Guardian.

 

En 2014 terminó los rodajes de tres películas, que se estrenarán entre este año y el que viene, y tenía varios proyectos en la agenda para 2015. Pero tuvo que afrontar los estragos de una fuerte depresión, que en los últimos tiempos lo tuvo más hundido de lo habitual.

En 2011, en alguna ocasión, fue descrito como bipolar, enfermedad común entre los artistas. Williams siempre puso buena cara al mal tiempo y mantuvo el humor en sus momentos de mayor debilidad. “La cocaína es la manera que tiene Dios de hacerte comprender que ganas demasiado dinero”, llegó a reconocer.

 

El actor, quien introdujo su frenético estilo actoral en la serie de televisión Mork & Mindy a fines de la década de los 70, ingresó el pasado julio a un centro de rehabilitación ubicado en Minnesota solo para mantenerse sobrio, según confirmaron. En esos días se publicó una foto de un demacrado Williams en un local de la cadena Dairy Queen, ubicado a poca distancia del centro Hazelden.

En aquel momento, sus representantes afirmaron que él no estaba consumiendo drogas ni alcohol, pero que había ingresado al centro para ponerse a punto y enfocar su sobriedad, tras haber trabajado con una agenda más extensa de lo normal.

 

Tras varias semanas en el lugar, señaló TMZ, volvió a su vida habitual junto con su última esposa, Susan Schneider.

Recientemente había protagonizado la serie de televisión The Crazy Ones. Además, trabajaba en la segunda parte de Mrs. Doubtfire y había participado en la tercera película de “Una noche en el museo, el secreto de la tumba”, protagonizada por Ben Stiller.

 

Cabe mencionar que el actor participó en las tres producciones en el papel de Theodore Roosevelt.

Familia y mujeres

Los hijos de Robin Williams no eran ajenos a los problemas del actor. No hubo una única vez que el protagonista de “Despertares” pasara por rehabilitación, ya que desde los años 70 y 80 era un habitual de las fiestas y del famoso Studio 54, en el que compartió juergas con Andy Warhol y su séquito.

Su vida sentimental fue también azarosa. Aunque en el cine encarnó personajes que parecían tender a la asexualidad, fue un seductor. Su primera mujer fue la actriz Valeri Velardi, con la que actuó en “Popeye”. Con ella tuvo a su hijo Zachary (31 años). La pareja se casó en 1978 y se divorció una década después cuando ella descubrió una infidelidad con la camarera Michelle Carter.

Ella fue la causante del mayor escándalo cuando lo demandó por haberle transmitido un herpes en sus relaciones sexuales. En el momento de la denuncia, aún estaba casado con Valeri. Aquellos fueron los años más locos y autodestructivos del actor.

El actor recuperaría la estabilidad con Marsha Garcesy, la niñera de su hijo Zachary. Se casó con ella cuando quedó embarazada en 1989. Después de Zelda, tendrían a su hijo Cody (22). Fue en esos tranquilos años en los que se convirtió en un héroe para los niños con Marsha trabajando como productora en filmes como “Señora Doubtfire”. De hecho, ella ejerció de su asistente en películas míticas como “Good Morning Vietnam” o “El club de los poetas muertos”. La pareja terminó divorciándose en 2010.

Amor para la eternidad

Desde 2009 mantenía una relación con la artista Susan Schneider. Se enamoraron en medio de la crítica situación médica en la que se encontraba el actor.

Contrajeron matrimonio en una ceremonia privada, siendo esta la tercera vez que Williams se casaba, dándole así una nueva oportunidad al amor y a su felicidad, tratando de superar la soledad y depresión al lado de una bella y amable mujer.

Bancarrota y herencia

Tenía todo arreglado desde hace unos años. Creó un fondo en 2009 para proteger a sus hijos y evitar que malgastasen su dinero. Según TMZ, la idea es que los chicos recibieran la parte que les correspondía a cada uno, pero en tres cuotas.

El actor tuvo tres hijos: Cody, de 22 años, Zelda, de 25, y Zachary, de 31 años. Todos recibieron un tercio del dinero al cumplir los 21, la otra parte a los 25 y la última porción al cumplir los 30, por lo cual solo uno de ellos ya cuenta con todo el dinero que le dejó su papá.

No se sabe cuál era la fortuna total antes de su muerte, pero se especula que también le dejó en el testamento una importante suma de dinero a su actual mujer, Susan.

En 2012, la fortuna de Williams era de unos 130 millones de dólares, pero en 2013 reveló en una entrevista que estaba casi en bancarrota a consecuencia de sus dos divorcios. Por ese entonces, puso en venta su mansión a unos 35 millones de dólares, para estar solvente de nuevo, afirmó.


fecha edicion
old id
940437
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América