Se ha autodeclarado poco interesado el mundo fashion, pero esto no significa que no sepa vestir bien, y mucho menos, saber proyectar una imagen acorde a su papel. Barack Obama, aunque lejos de convertirse en el ícono de moda que ya es su esposa Michelle, tiene un estilo claro, fuerte y clásico que ha dado de qué hablar.
A diferencia de otros candidatos que en sus campañas prefieren los jeans y camisas holgadas, Obama tomó otro camino y prefirió vestir bien a cada evento. Su estilo al hablar y convocar a la gente era notorio, pero su "look" no ha pasado inadvertido e incluso ha sido comparado con el de John F. Kennedy. La clave está en sus trajes de dos botones –siempre deja uno desabotonado-, de corte clásico y siempre a la medida. Los colores que elige son oscuros, camisa blanca, y corbatas de rayas o lisas, prefiere las rojas o azules.Sus elecciones siempre van de acuerdo a lo que le va mejor de acuerdo a su tipo de cuerpo, regla número uno del buen vestir. Tiene un torso largo que viste con trajes no demasiado pegados al cuerpo, y cuando la ocasión es informal, no usa corbata y se arremanga hasta el codo, revelando su único accesorio, un reloj que le fue regalado con el escudo del Servicio Secreto de los Estados Unidos y extensible negro de piel Buffalo italiana, aunque antes usaba un Tag Heuer.
Pero para lucir cualquier traje es necesario estar en forma, y es algo que a Obama no ha pasado por alto, pues cada día hace 45 minutos de ejercicio sin falta.