Variedades

El lujo máximo del invierno 2001 llega a las pasarelas de París


El lujo máximo ha tomado las pasarelas desde el sábado con las colecciones de alta costura de París para el invierno 2001, un deslumbrante rito bianual preparado en teoría para un número cada vez más reducido de clientas.
No obstante, esas raras mujeres que compran en el mundo alta costura, princesas árabes, actrices célebres, esposas de gobernantes y millonarias de diversos continentes, en su mayor parte, son tan sólo el detonador de la inmensa maquinaria de la moda y de sus accesorios, incluidos los cosméticos.
Modistas y propietarios de las más célebres firmas francesas lo saben muy bien y algunos de ellos poseen la clave del éxito, capaz de multiplicar las ventas de todo tipo de productos, en gran parte gracias al esplendor y el empuje publicitario de sus dos lujosos desfiles anuales.
Este es el caso del británico de origen gibraltareño John Galliano, una de las figuras más llamativas del paisaje parisiense desde que Bernard Arnault le nombró director artístico de la firma Christian Dior.
Galliano, que por una extraña carambola abrirá mañana la temporada del lujo total junto con Versace, piensa, y la facturación de su empresa lo ratifica, que un desfile de alta costura no se hace para dormir, sino para divertirse, para crear.
De ahí la sorpresa que promete a su público con cada una de sus colecciones, más aún después del producido la temporada pasada con sus modelos inspirados en la indumentaria de "clochards", vagabundos y otros "sin domicilio fijo".
El éxito de unos no significa obligatoriamente el de todos, pese al auge perpetuo de artistas como Yves Saint Laurent, el alemán Karl Lagerfeld para Chanel o el británico Alexander MacQueen para Givenchy.
Lo cierto es que la lista de grandes nombres de la alta costura francesa no ha dejado de disminuir en los últimos años, y que de la veintena que reinaban hace una década sólo 13 modistas miembros de la Cámara Sindical de la Alta Costura Parisiense presentan ahora sus colecciones.
Este año, la lista de ausentes, se engrosará con los nombres de Thierry Mugler, quien prolongará su ausencia al menos una temporada más, y LecoanetHemant, firma que faltará a su cita bianual con el lujo por primera vez en 33 años.
Además, aunque incluida entre los miembros supervivientes de la Cámara, Torrente, acostumbrada a abrir cada temporada la semana de colecciones, prefirió presentar este año en Mónaco su visión del invierno 2001.
Otros creadores intentan ocupar los numerosos puestos que van quedando vacantes, pero sin duda, pese a su evidente talento, Adeline André, Dominique Sirop, Franck Sorbier, Viktor & Rolf, Mauricio Galante o Pascal Humbert, por el momento miembros invitados de la Cámara, tendrán que luchar durante años para consolidar posiciones en este duro mercado.
Junto con ellos compiten igualmente por el triunfo una veintena de creadores que decidieron aprovechar la efervescente reunión de cientos de periodistas y compradores en las pasarelas parisienses para presentar sus diseños en lo que ya se denomina el "off" de la alta costura.
El francosuizo Michel Harcourt, el ruso Valentin Yudashkin, el iraní Morteza Pashai o el belga Libertin Louison, son algunos de los artistas que prefieren apuntarse a esta semana "off" de la alta costura, entre otras razones, explican, porque el pretaporter cuenta ya con demasiados desfiles.


fecha edicion
old id
44365
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América