EL "BLACKBERRY" partió por delante en la carrera tecnológica de dispositivos de comunicación y procesamiento de textos, al unir las características de ambos aparatos electrónicos. Este hecho permite que los selectos usuarios tengan dos opciones: utilizar el nuevo todo integrado "Blackberry" y dejar el teléfono celular a un lado; o mantenerse con las dos opciones.
Este estilo de estar comunicado fue revolucionario desde su aparición, porque permite acceder al correo electrónico (e-mail), recibir llamadas desde cualquier parte del mundo, entre otras muchas funciones. Este dispositivo utiliza las celdas de las redes telefónicas móviles de las empresas telefónicas, y son éstas las que entregan el servicio.
Para Enrique De Obarrio, presidente de la Asociación de Ejecutivos de Empresas (APEDE), el proceso de adquirir este nuevo dispositivo "fue casi que automático, por la conveniencia de sacar siempre el mayor provecho, dentro de las posibilidades, a los avances tecnológicos, que me permiten, en este caso, tener mucha mayor capacidad de respuesta y contacto". El empresario agrega que lo utiliza, sobre todo, por la función que le permite recibir y enviar correos electrónicos desde cualquier lugar. Sin embargo, a la periodista Lucy Molinar el "Blackberry" le llegó de una forma inesperada y de las manos de sus pequeños que se lo regalaron.
Como toda tecnología nueva tiene sus trucos, dependiendo de la profesión y uso que le otorgue. En este caso, los usuarios van descubriendo las ventajas. "Definitivamente que lo considero necesario, no solamente por la naturaleza de mi trabajo, sino por la diversidad de actividades distintas en las que siempre me encuentro involucrado, por las cuales mis horarios son muy variantes, de muchas reuniones", comenta De Obarrio.
Lucy Molinar comparte que esta herramienta le permite estar conectada con la oficina desde cualquier parte, hasta cuando cumple la rutina de ejercicios. Pero, antes de estar "in" con el aparato, ella partió de cero; en familia fue como lo aprendió a utilizar. "Me lo dijeron mis hijos, ya ellos sabían cómo se usaba".
Lucy Molinar expresa que este aparato tiene dos concepciones casi opuestas: "es una esclavitud, pero es lo máximo", quizás sopesando el tiempo que se pierde viajando de un lado a otro de la ciudad. Sin embargo, De Obarrio dice que no se siente acorralado: "Tengo dos equipos, y el celular que tengo en el "Blackberry" lo utilizo cuando viajo.
El empresario añade que el "acorralamiento" sí puede causarse, posiblemente, al principio, al punto de volverse algo casi obsesivo. Esto es importante superarlo, porque de otra forma uno queda obsesionado, al querer estar conociendo cada cinco minutos qué correo has recibido, en cualquier lugar, sin importar la hora. "Yo gracias a Dios pude rápidamente superar esta etapa, y ahora hay lugares donde simplemente decido no llevar el "Blackberry" (a algunas reuniones, misa, cine, algunas actividades familiares). Es muy importante poder controlar el "Blackberry", y no permitir que éste lo controle a uno.
De las múltiples funciones que tiene el dispositivo, Lucy Molinar y Enrique De Obarrio comunican que la mayor ventaja es poder revisar y contestar el buzón de correo electrónico al instante. Molinar dice que ella escucha el "tipppp" (sonido que anuncia que un mensaje está entrando, y en su caso son unos doscientos diarios). Pero eso no parece causarle desavenencia alguna, lo que sí tiene que hacer es dejar al "Blackberry" en un sitio durmiendo porque es mamá y dedica también tiempo a su familia.
De Obarrio comparte: "Definitivamente que la función principalísima lo es el recibo y envío de correos electrónicos, no solamente por la capacidad de respuesta que te brinda, sino también porque simplifica tu trabajo, debido a la sincronización que se da entre tu equipo y tu servidor. Cuando llegas a tu oficina, sólo caen los mensajes que has dejado en éste.
A mediados del 2006, este dispositivo -"Blackberry"- ha sido para Julio Gutiérrez un puente entre los países a los cuales representa como gerente regional de Capacitación de Pfizer Salud Animal. Gutiérrez dejó en el pasado el uso del teléfono celular por esta forma de estar en contacto con sus mercados todos los días. Al igual que a la periodista Molinar, al gerente lo ayudaron sus hijos en el entrenamiento acelerado sobre el uso del dispositivo.
En comunicación, al igual que en otros campos, la tecnología cambia con suma velocidad. El empresario advierte: "Pienso que ése es el presente, y quizá un anticipo de lo que será el futuro; sin embargo, éste será incluso más sorprendente de lo que nos podamos imaginar y, por supuesto, dentro de las posibilidades, en la medida que utilicemos siempre la tecnología a nuestro favor, en esa misma medida podremos ser mucho más productivos y competitivos, y podremos administrar mucho mejor la realización de diversas actividades.
El mundo en la mano
Con la tecnología "Blackberry" los usuarios pueden acceder al correo electrónico.