Hong Kong Disneyland, el undécimo parque temático de Walt Disney, abrió sus puertas el lunes, en la isla de Lantau, con la presencia del jefe ejecutivo de Hong Kong, Donald Tsang, y el vicepresidente chino, Zeng Qinghong.
Más de 16,000 personas que adquirieron sus billetes y unos 10,000 invitados presenciaron la ceremonia de apertura del parque, de 126 hectáreas de extensión y un coste de 3,500 millones de dólares estadounidenses (2,838 millones de euros).
Mickey Mouse, los siete enanitos, el Pato Donald y un sinnúmero de figuras de Disney pasearon por las callejuelas del parque, que cuenta con dos hoteles y numerosos restaurantes sobre la bahía de Hong Kong.
"Hong Kong Disneyland es nuestro primer parque temático en China. También es el que más se parece al primer Disneyland en California", declaró Jay Rasulo, presidente de Walt Disney Parks and Resorts al rotativo "China Daily".
El parque, tercero de la compañía fuera de Estados Unidos (tras el de París y Japón), fue cofinanciado por Walt Disney y el Gobierno de Hong Kong, que espera obtener un total de 19, 000 millones de dólares (15,400 millones de euros) en ingresos para la economía local en los próximos 40 años. El castillo de Blanca Nieves domina el horizonte del recinto, en el que se encuentra también la Montaña Espacial, Dumbo el Elefante volador y el Crucero por el Río de la Jungla, además de un espectáculo de Broadway "El Festival del Rey León", tiendas y restaurantes.
Los seis años que ha durado la construcción del parque no han estado ausentes de controversia por las denuncias de los grupos ecologistas sobre su impacto en la isla de Lantau, la inclusión de la sopa de aleta de tiburón en el menú o los presuntos abusos laborales a los empleados que fabrican los recuerdos en el Sur de China. Hong Kong Disney espera obtener del continente un tercio de sus visitantes, ya que los cada vez más potentados chinos dispondrán de un puesto fronterizo especial para entrar en la ex-colonia británica y visitar el parque temático.
El "mundo mágico" llega a China
La ceremonia de inauguración comenzó con el tradicional baile del león, que ahuyenta los espíritus y trae buena suerte.