El carnaval es una celebración que se realiza durante febrero o marzo, en distintos lugares alrededor del mundo.
Es una fiesta llena de colores y música, de disfraces, de baile, sonrisas, desfiles; hombres y mujeres que van por las calles en un ensueño, en una representación de la alegría sin preocupación; pero ¿cuál es el origen de esta fiesta? .
Esa es una pregunta muy difícil de responder, ya que, hasta el momento existen distintas versiones de su raíz, por ejemplo: algunos dicen que se remonta a los griegos, comparando este festejo con la celebración en honor a Dionisio, cabe recordar que en el carnaval existe la figura de origen griego, Momo, rey de la burla.
Otro aspecto lo es el de mejorar en materia de seguridad, ya que cada año aumenta el número de personas interesadas en participar de los carnavales y el riesgo de sufrir accidentes automovilísticos aumenta considerablemente.
Así, por ejemplo, en 1999 se acogió a unos 3 mil 328 visitantes que generaron unos 6 millones 500 mil balboas y para el año 2000 fue de 6 mil visitantes, una cifra que indica que las personas se interesan por la fiesta del Dios Momo tanto en la ciudad como en el interior del país.
Pero la responsabilidad no sólo recaerá única o exclusivamente sobre la Policía, ya que otros estamentos estarán a cargo de la vigilancia, como la Policía Técnica Judicial (PTJ), el Cuerpo de Bomberos de Panamá (CBP) y el SINAPROC.
En cuanto a este último punto, el SINAPROC tiene pensado desarrollar el operativo en el área Este en el río Mamoní, en Toma de Agua de Pacora, cubriendo 24 horas en carretera, desde el pasado jueves 23 febrero hasta el próximo miércoles 1 de marzo.
Estas operaciones se desarrollaran para proteger a todos los ciudadanos que se desplacen hacia áreas de riesgo y
o reducir el impacto de las afectaciones producto de incidentes provocados por el hombre o la naturaleza.
Tanto el SINAPROC como el propio director de esta institución, Roberto Velásquez, espera que la ciudadanía cobre conciencia acerca de los accidentes automovilísticos, ya que las personas manejan con precaución cuando son asistidos por una patrulla, sin considerar luego la seguridad de los pasajeros.
En cuanto a otras medidas, el IDAAN procederá a vigilar que, como costumbre, no se habrán los hidrantes y se desperdicie gran cantidad de agua, ya que en años anteriores esta práctica se había convertido en una situación común.