Dios: Principio masculino creador del universo y cuya divinidad se trasmite solo a los hijos varones por línea.
Diosa: Ser mitológico de culturas obsoletas y olvidadas.
Patrimonio: Conjunto de bienes.
Matrimonio: Conjunto de males.
Héroe: Idolo.
Heroína: Droga.
Hombre Público: Conocido, con relaciones, desarrolla actividad pública.
Mujer Pública: Prostituta.
Ambicioso: Buen partido.
Ambiciosa: Sólo busca dinero.
Perro: El mejor amigo del hombre.
Perra: Desgraciada, mala onda, de reputación dudosa.
Atrevido: Osado, valiente.
Atrevida: Insolente, mal educada, enseñadora.
Soltero: Codiciado.
Soltera: Quedada.
Histérico: Indeciso.
Histérica: Loca.
Suegro: Padre político.
Suegra: Bruja hija de la ch...
Aventurero: Audaz.
Aventurera: Fácil.
Machista: Inseguro.
Feminista: Lesbiana.
La depresión o el dolor son los sentimientos más comunes que sufre una persona al ver que la engañan en sus propias narices.
Pero el grado de depresión depende del carácter de cada ser humano. Cuando la pareja ve a su cónyuge “quemándolo”, la primera reacción es la negación, y comienza a decir “esto no me puede estar sucediendo a mi”, pues no es igual que le digan que les están siendo infiel , que ver con sus propios ojos que le están “montando los cuernos”.
Esto trae consigo muchas peleas, insultos y agresiones físicas, y después de todos esos conflictos viene la ruptura de un matrimonio. El afectado puede llegar hasta la agresión física.
Pero la infidelidad es perdonable, dice la psicóloga Analissa Alvarado de Joyce. La pareja después de un buen diálogo, puede llegar a un acuerdo para arreglar su situación.
Las mujeres por lo general perdonan más que los hombres, porque desde pequeña se le inculca que debe ser fiel o debe darse a respetar, mientras que al hombre lo identifican siempre como el machista.
Sin embargo, los hombres también saben perdonar, y qué por más que les duela, casi siempre le darán la oportunidad a su pareja.
No por ser el más macho quiere decir que el hombre no sea sentimental como la mujer, ambos son seres humanos, expresó Joyce.
A diferencia de la mujer, el varón se guarda el sentimiento de dolor y no lo muestra, ya sea porque se lo inculcan desde niño o por orgullo.
Por los general, comenta la psicóloga, las mujeres descubren más a los hombres en sus fechorías, y puede ser porque los varones no les importa mucho si los sorprenden o no. Ante tanto descaro, usted manténgase fría, analice la situación, piense en usted, en su hogar, en los hijos si los tiene, en lo bueno que han pasado, en lo que han sacrificado juntos, en lo que estaría dispuesta a perder, si decide romper la relación, pero nunca se tome la venganza por sus manos. Créanos, los especialistas están de acuerdo en que NO VALE LA PENA.