La espera valió la pena. No hubo una sola persona en el Teatro Anayansi de ATLAPA que no cantara a todo pulmón las canciones de Lourdes Robles y Juan Bau.
El concierto, que arrancó a las 8:57 p.m. con una hora de retraso, se inició con un anuncio especial por parte de Jorge Isaac Obón: el concierto será transmitido en el programa Perfiles, de Sertv.
Luego, hizo su debut, en esta noche de romanticismo, Tomás Centella, un joven que interpretó temas de su nueva producción incluyendo el punta de laza: “Sin saber a dónde ir”.
Interpretación melodiosa
Acompañada de los talentosos músicos de la orquesta de Roberto Delgado, una enorme pantalla gigante enmarcaba la primera salida de la espectacular Lourdes Robles.
En lo alto de la tarima, la chica envuelta en un precioso vestido dorado con detalles de pluma comenzó su repertorio con el tema “El hombre que tanto amo yo”, seguido de “Pero me acuerdo de ti”, oportunidad que aprovechó para declarar que antes del concierto se había tomado un plato de sancocho para aguantar el trote del concierto.
Aprovechando un breve intermedio a cargo de Tomás Centella y su guitarra flamenca, la artista tuvo la oportunidad de cambiarse de vestido.
Un bello vestido rojo lució la intérprete mientras se paseaba entre el público interpretando temas como “Yo quisiera saber” compartiendo con todos sus seguidores.
Al regresar a la tarima, deleitó a todos con “No me mereces” y “Sola”, entre otros temas.
Mientras interpretaba los temas movidos, presentó a cada uno de los músicos que la acompañaron, incluyendo a su hijo, Carlos Andrés Nieves, en la batería.
Su presentación hechizó tanto a hombres como a mujeres, luego que la puertorriqueña apareciera nuevamente en tarima con un nuevo atuendo.
Temas como “Que Dios se apiade de mí”; la composición de Omar Alfanno, “Débil de alma”; y el himno de muchos, “Abrázame fuerte”, con la que terminó su primera presentación en Panamá.
Potencia artística
Impresionante fue la presentación del artista español Juan Bau.
Muchos de los jóvenes que hoy en día se hacen llamar artistas envidiarían la potente voz y el manejo escénico de este reconocido intérprete.
De principio a fin, su presentación cautivó a las personas que se encontraban en el teatro.
Con “Hoy me llamará” empezó su repertorio. Solo fue una prueba de lo que se esperaba.
El público cantaba a todo pulmón, al punto que el artista estuvo a punto de llorar en varias ocasiones por la emoción que le provocaba la entrega de los presentes.
Fueron varias las canciones en las que el artista solo tenía que decir la primera palabra de la canción para que el público respondiera cantándola de principio a fin.
“Dama del amanecer”, “Fantasía”, “Mi corazón” y “Pena”, solo daban muestra del carisma del artista y la fuerza con que interpreta sus temas.
Tan amplio es su repertorio que el también músico recurrió a un popurrí de sus temas favoritos, acompañado solamente por el piano. Canciones como “Raquel”, “Me duele”, “Acaríciame”; y para cerrar con broche de oro, un dúo improvisado entre Lourdes Robles y Juan Bau, quienes cantaron “Historia de un amor”.
Al regresar los músicos a la tarima, la emoción estaba a flor de piel, y la gente se enloqueció al escuchar las tonadas de “Canción de mi tierra”, “Júrame”, “Te quiero cada día más.
Para cerrar la noche de manera espectacular, “Estrella de David”, pero los aplausos del público, de pie, y la petición al unísono de ¡otra... otra! hizo que el artista interpretara con enorme emoción el tema “Adiós, te digo amor” con el que se cerró esta noche de poderosas voces.
Fue un espectáculo de lujo, por la extraordinaria calidad de los artistas.