Por fin se han despejado todas las incógnitas y ya podemos ponerle cara a la infanta Sofía. Los Príncipes de Asturias, ayer felices y emocionados, presentaron al mundo a su segunda hija a la salida de la clínica Ruber Internacional de Madrid. Don Felipe, emocionado al poder llevarse a casa, después de cinco días en el hospital, a su familia, volvió a tomar la palabra para contar que "quieren ser los mejores padres para ellas" y que Sofía es "un poco más morena que Leonor. Doña Letizia, con su pequeña, que dormía entre sus brazos, pese al alboroto organizado a su alrededor, explicaba por segunda vez, mientras atendía a Leonor, lo que ha supuesto para ella esta nueva experiencia de la maternidad. Una hija a la que amamantará al igual que hizo con su primogénita y para la que se tomará también un tiempo.
Ajena a las condiciones meteorológicas, la pequeña infanta superó las pruebas de su primer posado con la dignidad que se le supone; y sin hacer gesto alguno de contrariedad se mantuvo al margen de la curiosidad periodística mientras sus padres contestaban a una serie de preguntas.