El príncipe de Asturias elogió el "brillo" de la "antipoesía" de Nicanor Parra, que ha sabido "nutrirse a la vez de la tradición popular y la letrada" que simbolizan, respectivamente, Sancho Panza y don Quijote, con un uso de la palabra "hondamente popular, airosa y elegante".
Don Felipe y doña Letizia fueron los anfitriones del almuerzo anual que se ofrece en el Palacio Real a los representantes del mundo de las letras con motivo del Premio Cervantes. El príncipe Felipe, heredero de la Corona española, transmitió a los presentes el "saludo afectuoso" del rey Juan Carlos I y destacó la "circunstancia muy especial y excepcional" de no contar con la presencia de los reyes ni del premiado, Nicanor Parra.
Por primera vez, los reyes no ejercieron como anfitriones en este almuerzo, debido al proceso de recuperación que debe seguir don Juan Carlos tras su intervención quirúrgica en la cadera, y tampoco estuvo presente Nicanor Parra, por la grave dolencia reumática que padece.