Ya terminó su ausencia por paternidad, y el nuevo padre le dijo adiós a su hijo de dos semanas, el príncipe George, y a su esposa Kate Middleton,
encaminándose hacia el norte de Gales para asumir sus puestos de piloto
de búsqueda de la Fuerza Aérea Real y piloto de helicóptero de
rescate.
Kate y el recién nacido están en el hogar de los Middletons en Bucklebury, a unas 55 millas al este de Londres. Pero, madre e hijo pretenden hacer el viaje de 270 millas al norte de Gales "en algún momento" durante las próximas semanas,dijo una fuente a la revista People.
El viaje hará posible que los tres pasen más tiempo juntos en un paraje que les encanta, y además "Georgie" —el apodo que le ha dado al bebé su abuelo, el príncipe Carlos— conocerá el sitio en donde sus padres pasaron los primeros años de su vida matrimonial.
Durante el transcurso del mes que viene, William terminará su jornada de trabajo. El palacio entonces anunciará su próxima misión.