Atributos y flaquezas humanas, que inciden en la suerte del individuo son como rosas y espinas en la vida y nos marcan.
En la obra infantil “El Principito” se ocupa de esta tarea alguien muy especial, inocente y sabio, aunque él no sepa a ciencia cierta qué tanta sabiduría encierra en su cabecita y su corazoncito, que es el que le dicta qué norte seguir.

Ese ser tan particular, que deja huellas profundas es un niño. Como todos, curioso, ansioso por explorar, por recorrer mundos.
Ese ser que nadie que lo haya conocido lo olvidará era un viajero incansable, tanto como insistente era a la hora de exigir a su interlocutor respuestas a sus interrogantes.

En verdad, este principito de cabellos dorados exigía el derecho al conocimiento, que, después de todo, no es potestad de nadie. Solo de Dios.
En esta puesta en escena de Producciones Doble AA (Abril y Alejandro Rodríguez Tristán), que estará en cartelera hasta el 30 de octubre en La Quadra, con la actuación de Félix Gómez, Stevens Joseph, Jaime Newball, Alexis Jaramillo, Sam Algandona, María Sofía Sayavedra, Xabier Soriano y Mairel Bermúdez, los niños aprenderán que el amor, la amistad, la lealtad, la justicia y la solidaridad son riquezas que hay que aquilatar.

Ese principito, que venía de un minúsculo planeta muy lejano con tres volcanes, baobabs y una rosa, trae consigo como equipaje un corazón lleno de amor, candor, interés por los demás y una mente abierta al aprendizaje y, de paso, en su breve paso por la Tierra, deja un legado invaluable a chicos y grandes.