En una época de grandes reestrenos –en varios países el año pasado fue el turno de “El Padrino”, posiblemente el clásico más emblemático de la historia del cine–, sumado a la época digital que permite un soporte diferente para que retornen esas joyas del cine, una de las grandes películas de fin de siglo está de regreso. A esto se agrega la posibilidad técnica de convertir a 3D ciertas cintas, como ocurrió hace pocos meses con “Star Wars – Episodio I”.
El director James Cameron, que en 1997 sorprendió al mundo ganando 11 Óscar y consiguiendo con “Titanic” romper todos los récords de taquilla, que solo él mismo pudo superar con “Avatar” diez años después, da nuevamente que hablar. También las fechas han estado del lado de Cameron, ya que el reestreno coincide con los 100 años del hundimiento del crucero más famoso de la historia moderna.

¿Pero qué marcó hace quince años una película como “Titanic”? Sin duda, fue el regreso para Hollywood del gran romance. Una historia de amor envuelta en la tragedia moderna que quedó en la memoria de todo un siglo y que enfrentó al hombre contra sus propios límites: los impuestos por la desgracia y la naturaleza.
La pareja protagónica, otro hallazgo de Cameron, fueron los ascendentes, en ese momento, Kate Winslet y Leonardo DiCaprio.

Mucho se ha hablado de la extensa duración del filme –que tiene la particularidad de durar, desde el famoso choque con el iceberg, el mismo tiempo que le tomó al crucero más grande hasta ese momento hundirse–, que nunca pierde la tensión, pese a que todo espectador sabe cuál es el final. Son finalmente más datos que alimentan la leyenda del barco y de la película, que cuenta el destino trágico de Jack (DiCaprio) y Rose (Winslet); ella una joven mujer que se codea con la alta sociedad y su prometido millonario mientras su familia está venida a menos, y Jack, un muy joven artista que sube al barco a último momento cuando gana junto a un amigo una partida de cartas.
Vida de los personajes.
La cinta desarrolla paso a paso el devenir de todos los pasajeros, los millonarios en su primera clase, junto a las diversas categorías, incluida la propia tripulación. Un hecho fortuito hará que Jack ingrese a ese mundo de opulencia, mientras que Rose experimentará el amor en su verdadera forma, al mismo tiempo que verá el verdadero costado de la vida en sociedad que le espera de allí en adelante.
La tecnología en el cine.
El 3D se encuentra muy bien aprovechado en el filme, no concebido justamente para esa tecnología (cuestión que se nota en algunos tramos) pero que no hace mella en la posibilidad de toda una generación que no la vio o que solo lo hizo en la pantalla chica de la TV.
El reestreno de “Titanic” en 3D es también una nueva posibilidad para los cinéfilos más cercanos al cine hollywoodense de reencontrase con uno de sus filmes preferidos, y una apuesta del mercado –cada vez más vapuleado por la piratería– de probar nuevas formas de ofrecer a los espectadores regresar al cine, ya que aún el 3D de forma hogareña es casi un privilegio para pocos elegidos.
El 3D enriquece todos los momentos más emocionantes de “Titanic” y sus escenas más conmovedoras”, comentó su realizador James Cameron. “Más que nunca, sientes que estás ahí viviendo todos los peligros que tuvieron que experimentar Jack y Rose, el 3D eleva la experiencia a otro nivel”.
“Siempre sentí que las tecnologías que se veían venir en el horizonte iban a permitir un sorprendente futuro para el 3D”, agregó.
Entretanto, los temas del filme son tan relevantes hoy como lo eran hace 15 años”, indicó el productor Jon Landau. “Creo que aquellos que han visto la película serán transportados de una manera nueva; pero también habrá muchos que descubrirán la película por primera vez. Tanto las audiencias jóvenes como las viejas se llevarán algo de ella. Si hiciéramos ‘Titanic’ el día de hoy, estoy seguro de que utilizaríamos el 3D. Desde luego, no podemos regresarnos en el tiempo, pero la tecnología nos permite ahora tomar la película y materializarla al máximo, de una manera que nunca lo hubiéramos podido imaginar en 1997”, añadió.