Sin embargo, no lograrán mucho si no se esmeran en ganarse su respeto y les denigran o humillan, tanto con el trato como con sus palabras.
La psiquiatra, Dra. Juana Herrera, menciona algunos errores que hay que tratar de evitar:
Prometer que lo va a atender y no atenderlo.
Sorprenderse o escandalizarse por algo que le diga.
Utilizar en contra de él, para desvalorizarlo o minimizarlo, información que le da.
Emitir expresiones dolorosas.
Por ejemplo, jamás le diga frases hirientes o humillantes, como: "No seas bruto", "¡Quien sabe a quién sales así", "No es tan inteligente como sus hermanos". De tanto escucharlas las va internalizando. Es decir, se las va repitiendo, "soy bruto", "no soy inteligente", "no me quieren" y su autoestima se va viendo menoscabada.