La lactancia materna en público o dar pecho, como se le conoce, ha pasado de ser una necesidad y un derecho del bebé para convertirse en un prejuicio o tabú para la mujer de hoy.
Esto ha generado que muchas mamás eviten amamantar a sus hijos en la calle, que prefieran hacerlo en baños públicos de los centros comerciales o simplemente no amamanten hasta llegar a la casa, lo que preocupa enormemente a los especialistas.
El sociólogo José Clemente señaló que estos prejuicios se dan por los cambios de tipo sociocultural, pues lo que hace unas épocas era normal, ahora con el paso del tiempo ha cambiado, debido a ciertos estereotipos que se han copiado de otros países o de otras culturas. “La vergüenza, timidez y el temor a la reacción del público han influenciado a que las mujeres prefieran esconderse al dar pecho en la calle. También debemos esto a que hace unos años las mujeres se dedicaban a cuidar a sus hijos, ahora la mujer trabaja y es profesional. Tanto quien amamanta como quien lo ve lo da a entender o transmite que es algo fuera de lo normal”, afirmó el experto.
Además, apuntó que las nuevas formas culturales han creado un espacio de oportunidad para que el comercio se aproveche de la situación y promueva aún más la lactancia en público como un tabú al vender accesorios para amamantar, como los nursing cover o cobertores de lactancia.
Por su parte, el psicólogo José Aguilar aseguró que el morbo es el primer factor para no querer amamantar en público, debido a que la glándula mamaria es relacionada con lo sexual, estético y provocador, olvidan que es una fuente de alimento. Para él, dar de comer al bebé debe ser siempre lo más importante, sin importar si estamos en la calle, una parada de autobuses o en un lugar privado.
“Existe un patrón por clase social. Si eres pobre o rico lo haces, pero si eres una mujer educada y bien vestida no, porque eso no es elegante. Se suele descalificar a quienes lo hacen en público, sin duda depende mucho del nivel sociocultural y socioeconómico, pero hay una clase media más moderna, intelectual y educada que no tiene problemas con hacerlo”, concluyó.