Michael Joseph Jackson, que falleció cuando tenía 50 años, se asomaba al mundo en la pequeña ciudad de Gary (Indiana) sin saber que estaba destinado a cambiar el curso de la música.
Comenzó su carrera artística en The Jackson 5, donde dejó claro que él era (y será) la estrella de la familia. Pero la fama y el reconocimiento mundiales llegarían con Thriller (1982) que, a día de hoy, sigue siendo el LP más vendido de la historia.
De este disco imprescindible salieron singles tan aclamados como la canción que le daba título, Beat It o Billie Jean, todos acompañados de videoclip de factura impecable.
El trabajo de Jackson en la cinematografía comenzó en 1978, cuando se mudó a Nueva York para interpretar al espantapájaros en El Mago, un musical dirigido por Sidney Lumet. Durante su estancia en Nueva York, Jackson frecuentó la discoteca Studio 54 y fue expuesto al hip hop.
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En 1979, Jackson se rompió la nariz durante una compleja rutina de baile. Su posterior rinoplastia no fue un éxito completo; se quejaba de dificultades respiratorias que afectarían su carrera. De ahí en adelante las operaciones fueron una obsesión para el cantante.
El éxito que marcó su carrera fue el sexto álbum Thriller, lanzado a finales de 1982. El álbum le valió a Jackson siete Grammys y ocho premios American Music, entre ellos el Premio al Mérito. Fue el álbum más vendido en todo el mundo en 1983, y se convirtió en el álbum más vendido de todos los tiempos en los Estados Unidos.
Desde esa época el llamado Rey del Pop se convirtió en una de las mayores estrellas de la música mundial, protagonizando películas, construyendo en su hogar un parque de diversiones, amenizando el medio tiempo de del Super Bowl, el cual es considerado el mejor espectáculo que se ha presentado.