Las coreografías coordinadas en combinación con fuerza, energía y música están atrayendo a la juventud.
El porcentaje de los jóvenes que desean aprender estas coreografías va en aumento y se debe precisamente, a la moda y a las facilidades de acceso a academias de baile. Las damas siguen siendo mayoría , pero gran cantidad de varones también están participando.
Alejandro Hernández de 22 años baila desde que tiene 14. En aquellos tiempos era un adolescente tímido con una familia apasionada por el baile. Todos bailaban menos Alejandro.
Un día estaban en una fiesta y lo entusiasmaron para que saliera a la pista de baile. Sus primos tuvieron que sacarlo casi arrastrándolo de la silla, pero finalmente se paró y movió su cuerpo.
Nadie lo podía creer, jamás nadie lo había visto bailar.. En ese instante Alejandro se robó el "show".
El chico dejó atrás el temor e inició sus prácticas, logrando destrezas sorprendentes. Poco a poco se fue animando con la disciplina y no lo hacía tan sólo en fiestas, sino que ingresó a una academia de baile y logró ser un excelente bailarín, gracias a muchas personas que lo apoyaron.
Ahora su mayor meta es ser propietario de una academia de baile y que reconozcan su trabajo en todo el país.
Aunado a su pasión por el baile, también estudia licenciatura en Publicidad en la Universidad de Panamá.
Al igual que Alejandro, Katherine Rodríguez de 19 años ha nacido para el baile. Ella practica danza hebrea desde los 8 años y hace cuatro meses empezó a bailar hip hop, reggaetón y salsa tropical. Se siente más identificada con estos géneros que con la danza de toda su vida.
Actualmente forma parte del grupo de baile Bless y es estudiante de la licenciatura en danza en la Universidad de Panamá. Ella nos comenta que existe una gran diferencia entre las clases académicas y las coreografías de un cuerpo de baile. En la universidad se aprende sólo técnicas, pero dentro de las academias, se logra lo más importante, la proyección.. aseguró.
Alejandro y Katherine son dos jóvenes con mucho talento. Ellos junto a Javier Sánchez, Juliana Muñoz, Luis Baule y Johana Sánchez forman parte de Star 23 en la categoría de bailarines. Reciben clases en la academia de baile Tempo y están demostrando que cualquiera de ellos es capaz de ganar este concurso.
El coreógrafo de Tempo Leonardo Almengor, encargado del entrenamiento nos comenta que los participantes están aprendiendo las técnicas que están de moda como lo son movimientos marcados, con fuerza y sincronizados. Los gestos de la cara dependen de los ritmos; si es hip hop deben permanecer serios, y si es salsa deben reflejar alegría y una buena sonrisa. Lo están haciendo muy bien, afirmó.
El 27 de septiembre en Discoteca Next será el gran día donde dos de ellos se convertirán en coreógrafos profesionales y la oportunidad de ser contratados por Tempo. Ese día serán evaluados en pareja.
Kisselgoff escribió en 1998 que: "El mundo de la danza está cambiando permanentemente ante nuestros ojos. Cada interpretación es un crepúsculo.." pero la danza, que en sí misma es creatividad, expresividad, fluidez y armonía; es a la vez exigencia y disciplina.." Es exactamente lo que están demostrando estos chicos. Cada uno de ellos tiene una historia y juntos luchan por una ambición.
El ritmo corre por sus venas
Hoy día los jóvenes están en la búsqueda de un nuevo concepto que esté ligado a un estilo de música comercial como el hip hop y el reggaetón.