El rock´n´roll se convirtió en un poderoso medio de integración mediante un proceso de intercambio cultural. Con el nuevo sonido surgía un espacio de encuentro que hermanaba a negros y blancos por primera vez. La Guerra de Secesión no había conseguido la cohabitación de unos y otros en un lugar público. Canciones como Be Bop A Lula o Aint´t that a shame? llegaban a las listas de éxito con la misma velocidad con la que jóvenes blancos y negros se sentían unidos por un mismo impulso de solidaridad interracial. El cambio musical abanderaría transformaciones sociales inmediatas: en 1954, la corte suprema de EE.UU. declaraba inconstitucional la segregación escolar y en 1955, se exhorta a los Estados para abolir cualquier vestigio de segregación en todos los órdenes.
Las grandes compañías discográficas, que habían grabado a cantantes negros con estilos blancos, o a cantantes blancos con canciones negras, se rindieron a las compañías independientes que grababan a cantantes negros con sus propias canciones y estilos. En el jukebox y en las emisoras de radio se pinchaban temas de rock´n´roll mientras muchos padres asistían horrorizados al cambio. Desde las instituciones se prepararon cruzadas contra el rock´n´roll. El reverendo A. Noebel afirmaba: "la música rock forma parte de un plan sistemático que tiende a convertir a toda una generación de jóvenes americanos en enfermos mentales y emotivamente inestables"