Los “Bastardos sin gloria” por fin cobran protagonismo en Panamá. La cinta de Quentin Tarantino, que le ha dado la vuelta al mundo en este 2009, proyectándose como uno de los mejores filmes, se estrena con todos los bombos y platillos, aunque la historia sea más sangrienta que divertida.
Aunque un poco confusa, “Bastardos sin Gloria” brota directamente de dos fuentes. La primera se manifiesta sobre todo en los capítulos iniciales, con acercamientos de cámara sobre los rostros de los personajes al estilo “Watchmen”.
La segunda, es un poco más evidente, y acercada al título de la cinta, pues la historia narra hechos durante la Segunda Guerra Mundial que se sitúa durante la ocupación alemana en Francia y narra la misión de un grupo de ‘bastardos’ liderado por el teniente Aldo Raine (Pitt), quien organiza un complot internacional para derrumbar al Tercer Reich y su sistema.
Con trabajos violentos y perros de reserva, Tarantino, el director, se ha convertido en uno de los pocos artistas fílmicos que han hecho de la violencia una propuesta estética y personal. En la cinta habrá tanta sangre que a veces hasta cuesta creer que a Hollywood le guste.