Variedades

El Tabaco: símbolo de distinción y masculinidad


Mucho antes de nuestra era el tabaco existía. Desde el descubrimiento de América, cuando Cristóbal Colón llegó a Cuba, se encontró que los aborígenes fumaban una especie de hiervas. Era como un ritual que a manera de arte se realizaba con la nariz y que ellos en su lengua denominaban "cohíba".
Impresionado el descubridor con este hallazgo, lo llevó a España donde hizo su entrada triunfal al viejo continente y de allí se da rápidamente el crecimiento de una industria manufacturera y especializada, resultado de estudios profundos que generan la creación de diversas marcas y vitolas.
El tabaco fue por mucho tiempo exclusividad de hombres de avanzada edad. Por décadas se ha creído que tras abundantes canas, probablemente habría un empedernido fumador de tabaco. Pero como los tiempos cambian, obviamente, hoy día un tabaco no es más que símbolo de distinción, status y masculinidad.
Es así como nace en ésta ciudad La Casa del Habano, un sitio para los amantes del arte de fumar tabaco que encuentran aquí desde las marcas más antiguas y reconocidas a nivel mundial, hasta las últimas creaciones tabacaleras.
Los entendidos se refieren al proceso de elaboración del tabaco como un arte, debido al delicado y minucioso trabajo que requiere su fabricación, específicamente cuando ésta se realiza a mano. Seleccionar las diferentes mezclas que dan origen a las diversas marcas y vitolas, es un trabajo que solamente expertos artesanos pueden ejecutar.
Entre las marcas más antiguas se destacan Romeo y Julieta, Patagas, Montecristo y H.Upmann; mientras que Cohíba figura entre las más nuevas y de mayor demanda en el mundo. Precisamente ésta última por su gran calidad le ha dado a Cuba un sitial relevante en el mundo del tabaco. Son milenios dedicados a este arte, favorecido no sólo por la experiencia, sino por el suelo y el clima que los hacen dueños de unas de las mezclas más sofisticadas y aromas más exquisitos.
Fue una leyenda la que le dio al tabaco ese aire de intelectualidad, seriedad y de uso exclusivo para gente de avanzada edad. A pesar de ello, en la actualidad una gran cantidad de jóvenes se han incorporado a las filas del tabaquismo, debido a que se trata de un producto 100% puro y natural, que no se absorbe y es menos nocivo que el cigarrillo.
Hoy día el fumar tabaco es símbolo de elegancia. A la Casa del Habano acuden a diario jóvenes ávidos de incursionar en este universo y que buscan asesoramiento en cuanto a las marcas, vitolas y presentaciones, así como para aprender a fumar.
A este sito asisten personalidades del mundo político, empresarial, embajadores y otros que disfrutan del placer de fumar para meditar, pensar, conversar entre amigos, leer y demás.
Las damas también le han encontrado gusto al tabaco. Existen varias presentaciones en diferentes vitolas que se llama la panetela; se trata de un tabaco fino y suave con poco ligero y que cautiva los gustos más exigentes.
Existen marcas de reconocimiento internacional, no obstante, la mayoría de los panameños encuentran en Romeo y Julieta como su favorita.
Cubanos, dominicanos, hondureños y jamaicanos, lo cierto es que cada día existe mayor cantidad de adeptos. Y a pesar de que su precio en comparación con el cigarrillo es más elevado, el gusto por él va en aumento. Un tabaco puede costar desde un balboa con cincuenta centésimos, hasta treinta balboas o más, eso depende de las mezclas y su composición o de si se trata de ediciones especiales.
En Panamá hay un grupo selecto que en La Casa del Habano cuentan con un "locker" donde guardan recelosamente sus escogidos tabacos. Ellos acuden al lugar, específicamente al Salón de los Fumadores, para reunirse con sus amistades, pasar un rato ameno, tomarse un café u otra bebida. Sus tabacos han sido preservados a una temperatura entre 15 y 18 grados centígrados y 70 y 75% de humedad relativa para mantenerlos frescos.
La composición de un tabaco puede ser exclusividad del fumador. Cada uno puede ser preparado de acuerdo a su gusto; así pueden ser ligeros o fuertes.
Los amantes al tabaquismo son fieles creyentes de que la calidad del mismo es superior cuando es fabricado a mano; las concentraciones son las requeridas y encierran todas mezclas.
Tras la cortina del humo del tabaco se encuentra un hombre interesante y cautivador, desbordante de masculinidad y con refinado gusto por lo exquisito y natural.


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65568
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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