Claves
- Las cuentas de Twitter de Bieber y Kim son las más seguidas por el momento. Todos quieren ver qué hacen estas estrellas.
- En un tiempo fue Lady Gaga la que ocupó los primeros lugares, pero su ausencia en los escenarios bajó su número de seguidores.
Valerie Stoute
En el lugar que sea, prendes tu computadora o revisas tu teléfono celular para ver el Twitter y lo primero con lo que te encuentras son los retweet de Kim, otra Kardashian o de Justin Bieber, así como una invasión de noticias que hablan de ellos.
Nunca en el mundo de las celebridades se había dado un giro totalmente diferente en cuanto a sus noticias. Sus relaciones sentimentales, hijos, abortos, separaciones, cirugías...todo esto siempre es sinónimo de escándalo, por lo que los medios del mundo han recurrido a seguirlas para así estar entre los más leídos.
Pero miles de personas se hacen una sola pregunta: ¿quiénes son o qué es lo bueno que hacen estas celebridades para ser tan cotizadas?
Daniel D’Addario, de la página salon.com. dijo: “Las Kardashian no son pioneras; existen en un ecosistema que siempre ha premiado el intento descarado y transparente de llamar la atención, sin ningún logro que lo justifique. Leer un artículo que las pone como ejemplo de una nueva y escalofriante tendencia en la cultura de EE.UU., te hace pensar que el autor cogió una pieza de 2000 y cambió nombres y detalles”.
Los más renombrados medios de Estados Unidos no escapan de esta tendencia, muestra de ello es The New York Times , a quienes no les importa que Kim haya escalonado tanto en Hollywood gracias a un video porno, el cual grabó su exnovio Ray J, ni tampoco que cuente sus intimidades mediante un reality , que, por cierto, es el más famoso.
Un informe sobre medios de comunicación del Pew, un 31%, casi un tercio de los 2,000 adultos encuestados a principios de este año, expresaron que abandonaron un determinado medio porque no les ofrece la información a la que estaban acostumbrados a leer. Los más propensos a hacer esto son los adultos mayores, educados y con más dinero; es decir, el sector de población que, en principio, es más predispuesto a pagar por consumir información.