Generalmente en esta bella época de amor, compresión y de generosidad, se observa que son pocos los que realmente comparten con aquellos que nada tienen. PON LA DIFERENCIA
Cada uno de nosotros puede hacer que estas fiestas de Navidad y Año Nuevo sean mejores para todos. Por esa acción de compartir y regalar tiene mayor sentido cuando los que tienen más, dan algo a los que tienen poco o no tienen nada, de seguro estarás llenando de alegría y esperanza otros corazones.
Hay quienes en estas fiestas de Navidad y Año Nuevo no tienen con qué regalar a sus hijos un juguete que los haga feliz. Si tus condiciones te lo permiten, puedes hacer que la felicidad de un niño o una niña se haga la realidad para estos días. Regalar un juguete, algún, algún vestido o un par de zapatos, dicha acción te hará experimentar la verdadera satisfacción que deja actuar bien hacia los demás.
Y la verdad es que todos podemos regalar algo a los demás, claro que sí, aunque no sea nuevo. Puede ser que tus hijos o hijas ya no utilizan ciertos juguetes, camisas, pantalones y trajes, entre otros, pero que aún están en condiciones de llenar de emoción a otros pequeños que no los tengan. Es bueno mirar entre las cosas de nuestros pequeños para ver si algo puede servir de regalo a otros niños, en vez de tirarlos a la basura con el paso del tiempo.
También podemos hacer lo mismo con aquellas personas adultas que tienen poco. Unos zapatos, alguna camisa, un traje o algún mueble que hayas cambiado por uno mejor y que aún puede servir de mucho a otros. Tal vez a algún vecino, una persona humilde de tu trabajo, o aquellas personas que a diario vemos desamparadas en las calles. PUEDES DAR UN TESORO
A propósito para estos días también es común ver que abunda la comida en ciertos lugares y muchas veces hasta se pierde lo que sobra, mientras hay quienes la necesitan. De seguro estaremos de acuerdo en que es mucho mejor buscar quien la aproveche, puede ser alguna de esas personas que andan en la calle sin que alguien les alegre el día con algo de comer. Y que decir de aquellos hogares humildes donde la comida es un tesoro. Cualquiera puede beneficiarse con esa comida, sólo hay que mirar a nuestro alrededor. EXTIENDE TU MANO
Otra buena forma de hacer mejor estos días, puede ser entregando donaciones o cooperaciones a lugares que requieren de este tipo de ayuda para seguir operando en bien de los demás. No olvidemos que existen muchos sitios que sirven de hogar a quienes se han quedado solos en la vida (gente de la tercera edad, niños y niñas, jóvenes o enfermos). Algún aporte, ya sea ropa, comida, zapatos o dinero, siempre será de gran ayuda para quienes necesitan que alguien les tienda la mano.
Y que decir de los que nada tienen para regalar en estos días, en realidad no es así. Todos podemos dar a nuestros hijos, padres, hermanos, vecinos o cualquier otra persona, alguna cosas que no cuestan dinero, pero cuyo valor es inmenso e incalculable ya que pueden durar por mucho tiempo en los corazones de la gente.
Se trata simplemente de decir o escribir en un papel un "te quiero" a nuestras familiares, o felicitar a quienes nos rodean con sinceridad y aprecio. Así que, regala a los demás un trato amable en todo momento un trato que de seguro hará cambiar muchas cosas en su vida y que a la vez contribuirá a que las cosas sean mejores para el bien de todos.
Navidad es tiempo, también para perdonar a quienes en un momento dado, nos han ofendido sin causa justa...Ahora es la oportunidad de demostrar ese espíritu de amor y humildad que nos enseño Jesús con su llegada a este mundo que hizo a la perfección, sin embargo los seres humanos cada día lo hacemos más imperfecto, con muchas de nuestras acciones en detrimento de los demás.
Alabemos al Señor y enaltezcamos nuestras vidas compartiendo con los que poco a nada tienen. ¡Feliz Navidad y Próspero Ano Nuevo!