Esta temporada el aire retro también se pone a nuestros. Zapatos con un toque de los años cuarenta a base de miniplataformas, lazos delanteros y tiras cruzadas.
Los tacones, a parte de las plataformas o cuñas, varian, En cuanto a colores, absolutamente todos, con el predominio total del oro y el plata, a menudo combinados entre sí, y en general las pieles metalizadas, algo que ya venía apuntando en temporadas pasadas, y que ahora se consolida definitivamente.
Las encontramos en pieles de tonos claros o naturales, especialmente en gamas de arena, ivory y blanco, pero la novedad son los colores divertidos, refrescantes, inusuales. Hay también modelos estampados y decorados con pedrería y detalles dorados para usar con vaporosos vestidos.
El código para brillar esta temporada es llamar la atención hacia un detalle de nuestro atuendo, por ejemplo los zapatos, en los tonos brillantes. Una paleta formada por turquesas, naranjas y verdes combinan magistralmente con tonos naturales.
Para una noche de glamour encontramos opciones de pedrería, de finas tiras en sedas estampadas o lisas.
Una colega de este medio contó que tuvo que retirarse antes de que terminara el evento al que asistió recienemente en el teatro.
Sin embargo, aunque tomó medidas, no se salvó del susto.
A un costado del teatro, en la Plaza Bolívar, un grupo de adolescentes la acechaba. Ella se percató del hecho y aceleró el paso, se alejó de la acera, esperando que la seguridad presidencial la viera.
Por fortuna, se encontró luego con otros periodistas y siguió la caminata en compañía de ellos, llegando hasta Santa con la esperanza de conseguir un taxi, lo que había sido infructuoso hasta ese momento.
Una vez allá, el desafío era que un orate, de los que sobraban en el área, no se les fuera encima.
Fue inevitable. Uno de ellos corrió para alcanzarlos, justo cuando abordaban el taxi y casi logra su cometido.
Panamá América estuvo esta semana en el Teatro Nacional.
El miércoles fue la Ópera para Jóvenes a beneficio de la Fundación Amaneceres.
Recorrimos el área y estaba desolada, a excepción de los carros estacionados en la vía y los famosos "bien cuidaos" que esperaban atentos para ganarse "algo bueno".
Este sector se torna un tanto oscuro, pues los faros poseen un luz naranja tenue, que podría prestarse para cualquier fechoría.
La seguridad del teatro únicamente custodiaba los alrededores de la infraestructura, mientras que dos unidades policiales, una de Turismo y otra del Servicio de Protección Institucional (SPI), hacían su ronda de rutina.
Son muchos los que toman precauciones y pagan por el estacionamiento privado que está a un costado del teatro, para evitar así, que sus carros sean objeto de robo.
Pero, hasta allá llega el "juega vivo". Al no estar cercercados los estacionamientos, los "bien cuidaos" ingresan al área para pedirle dinero a los usuarios antes de que salgan, por lo que algunos prefirieron no utilizarlo.
Ramón Pousa, uno de los asistentes, consideró que la habilitación de un estacionamiento de este tipo es provechoso, pero asegura que por ningún lado observó seguridad.
Pousa considera que se debe contratar más unidades policiales para que las personas se sientan protegidas.
Aracelis Garay, quien también estaba esa noche, explicó que para los que no tienen carro es un problema salir del área, ya que los taxis no pasan con frecuencia en la noche.
Genaro Villalaz, subdirector del Instituto Nacional de Cultura (INAC), aseguró que cada vez que se presentan espectáculos culturales en el Teatro Nacional la institución se preocupa por mantener los perímetros custodiados por unidades de la Policía de Turismo.
Según el subdirector del INAC, la institución no ha recibido directamente la denuncia de que se estén registrando hurtos a los carros o a los asistentes.
"Si se ha hecho algún tipo de denuncia de robos debe haber sido directamente con la Policía Técnica Judicial (PTJ), ya que la Policía de Turismo que trabaja en conjunto con nosotros no nos ha notificado nada al respecto" alegó.