¿Cuáles son las que le quedan mejor? Hay cinco formas básicas de la cara: Son bastantes angulosas, por lo que debe suavizarlas y alargarlas con unas gafas de forma ovalada de metal fino, o las llamadas gafas al aire, (sin montura), que están muy de moda. A estas caras les van muy bien unas monturas amplias por la parte de la sien, rectangulares o cuadradas, gruesas y en tonos oscuros. Con este tipo de gafas se equilibran los rasgos alargados, suavizando las proporciones.
Elegantes con gafas
¡Qué difícil es a veces escoger! ¿Se mira al espejo y es incapaz de saber qué modelo le queda mejor? Aquí vamos a darle unas ideas para ayudarla.
Según los expertos, a cada forma de cara le corresponde una forma de gafas, y deben armonizar en colores y materiales con el color del cabello y los ojos.
¿Cuáles son las que le quedan mejor? Hay cinco formas básicas de la cara: Son bastantes angulosas, por lo que debe suavizarlas y alargarlas con unas gafas de forma ovalada de metal fino, o las llamadas gafas al aire, (sin montura), que están muy de moda. A estas caras les van muy bien unas monturas amplias por la parte de la sien, rectangulares o cuadradas, gruesas y en tonos oscuros. Con este tipo de gafas se equilibran los rasgos alargados, suavizando las proporciones.
Las caras redondas se ven bien con las gafas cuadradas o rectangulares, de monturas curvadas y ángulos suaves, para aumentar así la definición de las facciones alrededor de los pómulos y estilizar los rasgos pocos definidos.
Son ligeramente desproporcionadas entre la frente y la barbilla. Requieren monturas que no sobresalgan de la periferia del rostro. Son aconsejables las gafas ovaladas, de líneas redondeadas y ascendentes, preferiblemente de montura metálica.
Esta es la cara perfecta, todo le queda bien, es armónica por excelencia, proporcionada y con ángulos suaves; las gafas menos aconsejables son las totalmente redondas.
¿Cuáles son las que le quedan mejor? Hay cinco formas básicas de la cara: Son bastantes angulosas, por lo que debe suavizarlas y alargarlas con unas gafas de forma ovalada de metal fino, o las llamadas gafas al aire, (sin montura), que están muy de moda. A estas caras les van muy bien unas monturas amplias por la parte de la sien, rectangulares o cuadradas, gruesas y en tonos oscuros. Con este tipo de gafas se equilibran los rasgos alargados, suavizando las proporciones.