Variedades

Elenco de ‘El señor de los anillos’ lanza campaña ambiental

Quizás formen parte de ‘la comunidad del anillo’, pero fuera de la pantalla son más bien los señores de los bosques. O lo serán pronto.


Algunos de los protagonistas de la trilogía “El señor de los anillos,” de New Line Cinema, están llevando su arraigada amistad y la están poniendo a trabajar para salvar unos cuantos árboles. Eso es lo que dice Dominic Monaghan, quien está en las etapas de planificación, junto con las coestrellas Elijah Wood, Viggo Mortensen y Orlando Bloom, para crear un programa que daría a sus fans y a la gente preocupada por el ambiente la oportunidad de adoptar un árbol en un bosque que Monaghan espera sea en Nueva Zelanda, donde se filmaron las tres películas.
“Es una manera de mantener nuestros lazos (de amistad) y al mismo tiempo, hacer algo útil por el planeta,” dijo Monaghan, quien pasó mucho tiempo de la segunda parte de la película. “El señor de los anillos: Las dos torres,” entre las ramas de un árbol que caminaba y hablaba, con su compañero hobbit, encarnado por Billy Boyd.
“Hay tantos bosques que son talados que esto asegurará que al menos uno de ellos, que tiene miles y miles de árboles, sea salvado, especialmente en Nueva Zelanda, que es un lugar endemoniadamente hermoso,” agregó.
“La gente que adopte un árbol también tendrá un mapa de su árbol, por si alguna vez quiere ir y encontrarlo, podrán identificarlo.”
El actor, que está calentando los motores para el estreno en diciembre del último de los tres filmes, “El señor de los anillos: el retorno del Rey,” dijo que no hace sólo esta campaña por que es algo “de moda.”
“Siempre he estado muy en contacto con la naturaleza, toda mi vida, por lo que no hay nada mejor que hacer algo como esto.”

Asienta sobre vórtices la planta,
su frente el cielo tempestuoso toca,
el acento de fuego de su boca
torbellino de arcángeles levanta.

Entre el fragor de la trompeta santa
que á juicio los espíritus convoca,
con ruina y con estrépito de roca
la cárcel de los réprobos quebranta.

 
Al mandato de Dios, que él obedece,
todo en profundo y colosal abismo
por inmensa vorágine perece...

Mas para gloria del humano duelo,
sobre el horror del vasto cataclismo
áurea Jerusalem erige al cielo!

Brota de la hermosura placentera
en tu semblante á la inocencia unida
una expansión de fuerza parecida
al nacer de lozana primavera.

 
Con dulces ansias el amor te
espera,
y por risueñas hadas conducida
el triunfal regocijo de la vida
anima y embellece tu carrera.

Tus labios incitantes, si sonríes,
son á la mente que el placer
invoca
manojos de encendidos alelíes;

Y por eso al matiz que los
provoca
acuden, como ansiosos colibríes,
en bandas los besos á tu boca.

 
II

Bajo el rico dosel de tu cabello
tu semblante moreno y sonrosado
es un suave crepúsculo bañado
por el pálido nácar de un destello.

Uniendo la dulzura con lo bello,
luces en tus hechizos el agrado
que muestra el cervatillo delicado
á las caricias desplegando el
cuello.

 
Sangre de rosa por abril formada
en tus mejillas difundir parece
una savia de fuerza bienhechora;

En tanto que por ella fecundada,
tu alma de virgen á la par florece
como botón de pétalos de aurora.

IV
Eres estatua! Tu pupila embebe
En fondo negro claridad radiosa
Y, como signo de virtud, rebosar
Albor de lirio tu semblante de Heber.

Cogida en haz tu cabellera breve
sobre tu blanca sien de tuberosa
aseméjase á un cuervo que reposa
de una cima polar sobre la nieve.

Conviértase tranquilas á tu lado
las ansias palpitantes y terrenas
en mariposas de fulgor risueño;

Pues eres en el reino del pecado
para la mente mudanal apenas
el emblema de carne del ensueño.

V
En el linde vital en que floreces,
donde sus formas la niñez aleja
tu joven cuerpo de mujer semeja
un botón de apretadas redondeces.

Lucir en tu cabello me pareces
el brillo con que el ébano refleja,
y tibia tarde en su semblante deja
vagar crepusculares languideces.

Ave posada en el materno ramo,
tu pensamiento tímido vacila
si descoge sus alas al reclamo!

VI
A modo de sonrisa luminosa
en tu semblante placentero brilla,
y parece que forma tu mejilla
el pétalo atezado de una rosa.

Tu pensamiento lánguido reposa
como, ajena al reclamo, la
avecilla,
y miro en ti la dejadez sencilla
de una diosa cansada de ser diosa.

El obscuro capaz de tu melena,
como las alas de ébano de un ave,
el fuego entolda de tu faz morena;

Bajo la luz que tu mirada brota,
cual velo de oro, tu pupila suave
en la penumbra de tus ojos flota.

VII
-Tus hombros á los lirios
obscurecen:
rodar por ellos tus guedejas miro
como fulgores que en revuelto giro
sobre nítida escarcha
resplandecen.

Tus fúlgidas pupilas me parecen,
cuando su azul á descifrar aspiro,
dos conchas relucientes de zafiro
que las auras marinas humedecen.

La mente buscadora de sorpresa
te toma por la virgen encantada
que á romancescos episodios mueve;

Pues eres á mis ojos la princesa
convertida en silencio por un hada
en un rayo que brilla sobre nieve.

VIII
Estás sola: tu forma soberana,
al trasluz de la túnica de seda,
como un torso pentélico remeda
entrevelado por el tul de Diana.

En tu boca gentil, botón de grana,
de besos tibios el aroma queda,
y como sierpes, tu cabello enreda
sus negros bucles en tu sien ufana.

Mientras reposas de pasada liza,
sus tiernas languideces el deseo
en tus venas pletóricas desliza...

Sueñas con deleitoso devaneo
y llevas en los labios la sonrisa
de tus dulces victorias en trofeo.

(Mis versos. 1894)


fecha edicion
old id
136104
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América