La actriz Elizabeth Taylor, de 76 años, volvió a aparecer en público, pero en silla de ruedas al asistir a una fiesta benéfica realizada en un bar homosexual de Hollywood.
Taylor, que sufre de insuficiencia cardíaca y de una osteoporosis avanzada, debió recurrir a la silla para hacer aparición en el Bar Abbey, en el que tuvo lugar la fiesta organizada para recaudar fondos destinados a una organización de ayuda para jóvenes homosexuales con riesgo de suicidio.
La actriz participa desde hace muchos años tanto en la lucha contra el sida como en el combate de la discriminación de las personas homosexuales.