Variedades

A ellas les gusta jugar con fuego

Tituba no titubeó. Hizo lo que tenía que hacer. Sabía que hay pactos que cuestan caro. Su vida y su alma estaban en juego. Echar a andar la rueda...


De interés
  • 1996 año en que se estrenó “Las brujas de Salem” (basada en la obra de Arthur Miller acerca de la cacería de brujas en Massachusetts, Estados Unidos), de la cual se han hecho “remakes” (nuevas versiones) y adaptaciones teatrales, como la de Producciones Vórtice.
  • 0 oportunidad de vida eterna que existe para quienes se dejan seducir por malas prácticas como el ocultismo. Es clara la Biblia.

Tituba no titubeó. Hizo lo que tenía que hacer. Sabía que hay pactos que cuestan caro. Su vida y su alma estaban en juego.

Echar a andar la rueda del tiempo hacia atrás le permitiría recordar cómo comenzó a internarse en esa especie de arena movediza, de terreno minado en que se convirtió su existencia a partir de que dio el primer paso equivocado.

 

La pesadilla que vivía - y las demás- acosada por los vacíos, miedos, falencias y debilidades humanas, era producto de querer conseguir las metas, lo que se ambiciona, al precio que sea.

Les llegó la factura.

 

Pero ni ella ni ninguna de las otras cuatro pensó que iba a ser de esa manera. Que se les podía escapar el control.

Eso es lo que sucede cuando se cruzan los límites. Esa fina línea entre el bien y el mal.

 

Para mal, la suerte estaba echada. De nada valdrían sus “poderes” prestados por el maligno. Sus hechizos y brebajes.

Ahora era como una ruleta rusa. ¿O un laberinto?

 

Arrinconadas, como ratas en un callejón sin salida, con el gato pisándoles los talones, así estaban.

En “Salem (no creer en brujas es una herejía)”, queda de manifiesto, para quienes aún lo dudan, que retar a Dios -haciendo lo que él odia, caminando por la puerta ancha por donde transitan los que no le temen- solo conduce a un despeñadero. Y eso le fascina a Satanás, por lo que festina diariamente y lo ha hecho por milenios. Pero en esta batalla, “el que ríe de último, ríe mejor”. Y, a no dudarlo, no será él.

Si lo aprendieron Mercedes (Jeanne Marie Leggiere), Susana (Sujey Samudio), María (Tatiana Salamín) y Abigaíl (Yimara Pérez Royko), no lo sabemos. Se llevaron sus secretos, sus miedos, sus sueños rotos a la tumba.

No por “brujas”.

Por cobardes.

Por débiles.

Por cederle terreno a Satanás.

Por jugar en el bando equivocado, el de los perdedores.

Por no apreciarse, ni su alma, el valioso regalo que Jehová, Dios, les dio.

 

Obra no recomendable para menores de 12 años

Idania “Kiki” Ceville, en el papel de Tituba.

Este montaje de Producciones Vórtice - Jeanny, Eric, Manu y Juanxo- estará en cartelera hasta el domingo, 28 de septiembre, en funciones de martes a sábados a las 8:00 p.m. y los domingos a las 4:00 y 6:00 p.m.

El libreto es de Manuel Paz. La música original es de Harmodio De Icaza, Juanxo Villaverde y Eric De León, mientras que la escenografía es de Edwin Marquínez y el diseño de sonido de Juanxo Villaverde.

De la utilería y ambientación se hizo cargo Jeanne Marie Leggiere, y del diseño y la confección del vestuario, Jaime Ábila, Charo Barrera y El Camerino.

También hay que reconocerle los méritos a Laura González-Ruiz, por el diseño de maquillaje y a Producciones Vórtice por los efectos especiales.

Eric De León es el técnico de luces y locuciones, y Fernando Villalaz, el realizador del trailer.


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945707
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América