El jueves cinco de octubre se inauguró la exposición colectiva "Huellas" en "Allegro". De acuerdo a sus organizadores, una muestra de Pintura, Escultura, Fotografía y Cine. En el caso del primer apartado, "Pintura", se reunía la obra de veinte artistas que viven y trabajan en Panamá, independientemente de su nacionalidad. El colectivo, cuarteto de Arte, se daba en recordación de Irene Escoffrey, creadora de la Bienal de Arte de la "Cervecería Nacional" y quien en palabras de su pariente y amiga de toda la vida, la galerista Carmen Alemán, fue una mujer "que deja una huella permanente en la historia de nuestras artes plásticas". En nuestra atención al evento, la exposición, jugó un rol decisivo, el original afiche de Mariana Nuñez, trabajo admirable y sugestivo, con méritos propios.
Sorpresivamente, "Huellas"debe ser definida como una de las colectivas más valiosas expuestas en nuestro medio y en lo que va del año. Dos coordenadas definen la idea. Primero, es una muestra coherente en torno al trabajo de un grupo de creadoras y segundo, esa coherencia es ajena a la pretensión de representatividad y a la cual son tan afines las muestras locales. El observador va a un sitio en el cual la música, libros, juegos infantiles, detalles, contribuyen al fomento de la creatividad y sorpresivamente se encuentra con un conjunto artístico que sin mayores esfuerzos alcanza niveles de calidad y de representatividad pocas, en verdad, desusuales.
En "Escultura" están tres estadounidenses, Lezlie Milson, Donna Conlon, Emily Zhukov, una brasileira, Josiane Bornéo y dos panameñas, Isabel de Obaldía y Xenia Muñoz. En "Fotografía", tres panameñas, Sandra Eleta, Iraida Icaza y Lorena Riba y en "Pintura", una colombiana, Alicia Viteri y nueve panameñas, Lisa Prudhoe, Coqui Calderón, Teresa Icaza, Olga Sinclair, Amalia Tapia, Haydée Victoria Suéscum, Ana Elena Garúz, Olga Díaz y Olga Sánchez. El catálogo de mano, es otra maravilla creativa que nos depara Mariana Núñez, respaldada por el aporte de Clinio García y en Ají Pintado (sic).
En el primer rubro merecería atención Xenia Muñoz, una escultora no reconocida como tal en nuestro medio, generacionalmente compañera de Aguilar Ponce, Torres y Ceville. Ella expone una escultura en bronce en la cual la forma se concibe, de forma convencional, como una pesada y fija en el propio espacio. Es valioso su testimonio artístico dado que nos devela un nombre, quien si bien expusiera por vez primera, individualmente, hace veinte es una desconocida para nuestras generaciones más recientes. Bornéo, estrucura carnosa y reciclada de nuestra cotidianidad, Zhukov, Conlon, Milson, retoman el acento innovador que las caracteriza, en especial las tres primeras, y sus visones, ellas sí contemporáneas, evidentemente son más perdurables. En el segundo rubro se registran individualidades encontradas que no parecieran tales a simple vista : el estaticismo poético de la imagen que es tiempo detenido y reordenado (Eleta) vuelve a ser igual en ese otro estaticismo que es tiempo detenido pero ahora definido justo allí, en el pasado, en su momento de ser y de estar (Riba) y deja de ser, ese tiempo y es reemplazado por el objeto capturado como sujeto, ahora de simple observación y de sensaciones (Icaza).
En el tercer rubro retomamos, a riesgo de ser injustos, tres nombres: Suescum y Díaz y Sánchez. La primera con una frescura casi natural y tanto más difícil de lograr dada la intelectualización de su contexto. La segunda por la naturalidad con que juega con una línea que se define como el principio de todo. En especial, ese nombre al cual nuestro medio no le ha hecho justicia y que es Olga Sánchez: para quien a estas alturas del partido mantenga dudas: su "Siesta", óleo sobre lienzo, verdadero portento en el cual la simple forma, como estructura de la pintura, nos dice que ella lo es todo: como diría la propio artista: un grito que no dejaríamos de escuchar aún lejos del cuadro.
Esta primera maravilla de "Allegro", "Huellas", con el filme clásico en torno esa mujer para varios y varias tan grande como Rodin, Camille Claudel (octubre 19) con otro filme sobre otra gran mujer, ésta más que ser humano, mito "Artemisa" (octubre 24) y cerrará con un "Conversatorio sobre Arte" (octubre 26). En todas estas fechas se reiteraría lo mismo: un momento de gran vida intelectual y sensorial en nuestro medio.