Inspeccione cada juego de luces para cerciorarse que el material aislante de los cables y los casquillos no presente daños. Si están rotos o los cables sueltos, pueden provocar descargas eléctricas o incendios.
No deje las luces encendidas cuando esté fuera de casa y apáguelas antes de irse a dormir.
Apague las velas antes de salir y no las deje encendidas durante la noche.