Hablando con total suavidad y dulzura, Nicole Kidman no puede esconder la tentación de la risa, ante el halago de un total desconocido que se acerca a decirle "¡Personalmente es mucho más hermosa bella y... joven!". Y la verdad, tiene razón. Será el matrimonio con el cantante de música country Keith Urban, será el bebé que tuvieron juntos o la nueva película 'Rabbit Hole' que propone una nueva nominación al Oscar. Lo cierto es que notamos una diferente Nicole Kidman, para mejor.
¿Su esposo ya vio la película 'Rabbit Hole'? Keith (Urban) vio una versión cruda de mi película 'Rabbit Hole', en el living de casa y le gustó. Recién después en el estreno, volvió a verla completa, por primera vez, con la música y me dijo "Nunca más voy a poder ver una película en crudo, otra vez, porque es como mostrarte el demo de un CD y que me pidas las versión final para escuchar cuando ni siquiera está listo". Y por eso le gustó mucho más, cuando la vio completa. Se le notaba mucha más emoción y apoyo, en comparación con la primera vez que no le prestó tanta atención.
¿Y juntos suelen ver cine internacional? ¿Alguna vez vieron una película en español, con subtítulos en inglés, por ejemplo? Sí. En ese sentido, tenemos gustos muy amplios. Y yo llevé a mi esposo a ver su primera película en español, con subtítulos en inglés (ríe). Fue la película de Almodóvar con Penélope Cruz (sí, la mismísima Penélope que había estado de novia con su ex, Tom Cruise). Era aquella que estuvo nominada al Óscar. ¿'Vicky Cristina Barcelona'?. No, no. 'Volver', sí. Es maravillosa y a Keith le encantó tanto que me dijo "Me gusta leer cine".
¿Personalmente nota algún cambió personal, desde que se casó con Keith Urban? ¿Por ejemplo sigue preocupándose tanto por la moda o la forma en que la gente la percibe? Un poco, mucho menos de lo que me interesaba antes. Tengo que decir que ahora ya no me interesa tanto la moda. La única razón por la cual me puse este saco es porque estoy sudando abajo (Ríe). Y ya no me lo puedo sacar, porque se nota demasiado en la camisa. Solo en temas así le presto atención a la moda, porque tuve que fijarme si el saco coordinaba con el resto de mi ropa.
¿El cambio tiene que ver con la maternidad? No. Ya era madre cuando tenía 25 años. La vida cambia. A los 20 me encantaba la ropa y ahora ya no.
¿Se da cuenta la influencia que tiene en la gente que ve sus películas? ¿Personalmente nunca la afectó o influenció cierto estilo de cine, antes de ser famosa? Pero me acuerdo que me escapaba de la escuela en Australia, para ver alguna película en la ciudad. Yo fui al Festival de Kubrick cuando probablemente tenía 16 o 17 años. Me acuerdo que pasaban sin parar, dos películas durante tres días. Vi 'Lolita' y 'La Naranja Mecánica'. También me encanta 'Kramer vs Kramer' y me enamoré de ese estilo de cine norteamericano. Me gustaban porque eran graciosas pero también trataban temas reales sobre la familia.
¿Y cuando usted protagoniza una película, también influye en su vida? ¿Cómo hace para evitar que un tema tan dramático como la muerte de un hijo, como pasa en la película 'Rabbit Hole', no le haga pensar que también le puede pasar a usted, teniendo en cuenta que recién había nacido su bebé cuando empezó con el rodaje de la película? ¿Es posible separar la actuación sin que afecte emocionalmente su propia realidad? Cuando compré los derechos de esta película, mi hija ni siquiera era un pensamiento. Y recién después pudimos hacerla. Yo había tenido a mi bebé el año anterior. Y por supuesto, algunos temas me tocaron muy cerca. Ella era muy chiquita y mis otros hijos, Bella y Connor ya son adolescentes.
¿Cómo fue que decidió producir una película como 'Rabbit Hole', además de protagonizarla? Una llamada de teléfono... Me acuerdo que me llamaron diciendo que John Cameron Mitchel estaba interesado en dirigirla. Hablamos unos veinte minutos y al final ya estábamos empezando a hacer la película.
Pero quién hizo la primera llamada por teléfono? ¿Quién compró los derechos de la obra de teatro original? Ah, esa historia empieza en Nashville, donde vivo ahora. Yo estaba en un café leyendo una crítica de la obra de teatro 'Rabbit Hole' en el New York Times. Era tan maravillosa que pensé "Me encantaría ver una película así".