Los índices de infección son preocupantes, y la clamidia, una infección que puede pasar muchas veces inadvertida, afecta a una de cada diez mujeres de entre dieciséis y veinticinco años, según ese informe. Los casos de clamidia, que en situaciones extremas pueden provocar infertilidad, han crecido un 200 por ciento.
Los factores genéticos también influyen, tal y como ocurre con múltiples enfermedades, por lo que es recomendable, según nos dice el doctor González, duplicar las medidas y recomendaciones en estos casos.
Comience una dieta baja en grasas saturadas, comunes especialmente en la carne de algunos animales, aves y los aceites de palma y coco. Añada a su dieta alimentos ricos en grasas monodesaturadas como el aceite de oliva, canola y algunos alimentos marinos.
Consuma alimentos que contienen grasas polidesaturadas que se encuentran en plantas y alimentos marinos.
Escoja una dieta baja en grasa, especialmente común en alimentos de animales y aceites de coco y palma.
Prefiera una dieta moderada en el uso de sodio y sal.
Obtenga un peso saludable y consérvelo.
Coma granos, frutas y vegetales en abundancia.
Escoja los alimentos cuidadosamente.