Fue utilizada en la antigüedad para el cuidado de la piel por sus extraordinarias virtudes emolientes y nutritivas, sus notables propiedades antisépticas y como hidratante natural. Al aplicarse máscaras de belleza es conveniente tener la piel previamente limpia. Después de lavar la cara y el cuello se puede vaporizar la piel o aplicar una toalla caliente para abrir los poros. El tratamiento siempre será más efectivo si la persona reposa y se relaja mientras tiene aplicada la máscara.
Una mascarilla para limipiar la piel es utilizando una yema de huevo y una cucharada de miel.
Se bate la yema de huevo con la miel hasta obtener una mezcla homogénea. Se aplica con una brochita suave sobre la cara y el cuello, o con los dedos. Se tendrá cuidado al aplicar alrededor de los ojos y la boca. Hacer reposo durante 20 minutos y luego enjuagar con agua tibia abundante.
Luego de ello tendrá una piel limpia, suave y tersa.
Nadie es de nadie. No somos objetos. Nadie puede obligar tampoco a otro a quererlo. Pero, si existe amor, hay espacio para el perdón, para la reconquista, para la comprensión, para la empatía..
¿Por qué dejar que él se vaya con otra o ella con otro? No ceda terreno tan fácilmente.
Una llamada cariñosa (no acosarse todo el día), un beso, un regalito, ir a pasear solos (así haya que pagar para que alguien cuide a los niños por un rato o varios días), preocuparse por lo que el otro desea, ocuparse de verse siempre bien ayuda a mantener vivo el amor, a refrescar el interés, a ser apetecible para la pareja.
Ceder, para poder que no se rompa la armonía es de substancial importancia.
Aprender a aceptar los errores y pedir disculpas con humildad, no como si fuera un concesión , es bien visto.
Procurar nunca irse a la cama disgustados también es aconsejable.
Ser cortés funciona.