Las enfermedades cardíacas y la hipertensión, junto con el cáncer de próstata, son los problemas de salud más habituales en los hombres. Una dieta adecuada puede ayudar a disminuir el riesgo.
1. Enfermedades cardiacas. Afectan un significativo número de hombres en todo el mundo.
El sobrepeso y el consumo excesivo de grasas animales son factores de riesgo, que conviene evitar.
En una dieta cardiosaludable deben primar las grasas no saturadas (aceite de oliva, maíz o girasol..) sobre las saturadas (mantequilla, manteca, nata, aceites de palma..); conviene consumir fruta y verdura a diario y en abundancia, así como aumentar el consumo de pescado azul.
2. Cáncer de próstata. Los últimos estudios apuntan a la posibilidad de que el consumo de tomates y de soja tenga efectos preventivos frente a este tipo de cáncer.
Los beneficios del tomate podrían venir de su alto contenido en licopeno, un carotenoide con propiedades antioxidantes; en cuanto a la aparente efectividad de la soja (las muertes por cáncer de próstata son sensiblemente menores en Japón), podría estar relacionada con la actividad de sus estrógenos vegetales, que reducirían la actividad de la hormona relacionada con el desarrollo del cáncer.
3. Hipertensión: las personas con una tensión arterial elevada, además de moderar el consumo de sal y de alcohol, deben aumentar la ingesta de alimentos que contengan potasio: 2 o 3 gramos suplementarios al día pueden reducir las muertes por hipertensión hasta en un 25%.
Bastan un plátano o un vaso grande de zumo de naranja para alcanzar ese objetivo.
No espere hasta los 65 años , ya que tiene un mayor riesgo de sufrir fracturas.
Existen múltiples factores que aumentan las posibilidades de padecer osteoporosis:
1. Ser mujer.
2. Raza blanca o asiática.
3. Menopausia precoz (natural o quirúrgica).
4. Consumo excesivo de alcohol o tabaco.
5. Dieta pobre en calcio por períodos prolongados, especialmente durante la adolescencia y la juventud.
6. Vida sedentaria con poco ejercicio físico.
7. Consumo prolongado de ciertos medicamentos como: corticoides, heparina, diuréticos, antiácidos que contengan aluminio, otros.
1. Acudir a hacerse el examen inmediatamente entra en el cambio de vida.
2. El consumo adecuado de calcio y de vitaminas durante la madurez es esencial para la salud del hueso.
3. Al presentarse situaciones de menopausia precoz (45 años o antes), las mujeres deben tomar estrógenos.
De esta manera se va a prevenir la pérdida post-menopáusica de hueso; se debe incluir un progestáno si el útero está intacto.
4. Las mujeres post-menopáusicas con baja masa ósea o osteoporosis establecida y que tengan contraindicación para el tratamiento hormonal sustitutivo, los Bifosfonatos (Alendronato o Etidronato) y la Calcitonina, son medicamentos efectivos para prevenir la pérdida de hueso.
5. El caminar y los ejercicios de extensión de la columna pueden estabilizar o incluso incrementar ligeramente la masa ósea y mejorar el balance y la fuerza musculares, previniendo caídas y fracturas.
6. Las fracturas vertebrales deben tratarse inicialmente con reposo, analgésicos, lumbostato y rehabilitación. Otros posibles tratamientos, actualmente en estudio, incluyen vitamina D, fluoruros y hormona paratiroidea.
Es una enfermedad que no tiene cura, lo mejor es la prevención. Una ingesta adecuada de calcio y hacer ejercicio físico durante la adolescencia, puede aumentar la masa ósea.
Los enfermos de osteoporosis pueden presentar cualquier síntoma e incluso sufrir dolores óseos y musculares, en especial en la espalda. Los síntomas de la osteoporosis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos de los huesos. Consulte siempre a su médico para obtener un diagnóstico.