Al parecer, es un ilícito que nadie para. En cada esquina, semáforo o en la entrada de los centros comerciales, ya no es nada extraño ver, no uno, sino grupos de individuos vendiendo colecciones completas de música pirateada.
Pero se ha puesto a pensar qué pasa cada vez que usted compra un disco "pirateado".
Es mucha la gente que se afecta cuando se piratea un disco, sólo en Europa, por ejemplo, se calcula que la piratería discográfica mueve unos 12 000 millones de euros, que es el 30% de las ventas mundiales.
En Panamá contactamos a varios empresarios cuya materia prima es la música, en especial la típica, que se ha visto seriamente afectada si se toma en cuenta que es pequeña y no posee grandes recursos.
Uno de nuestros entrevistados fue Jorge Luis Escobar Jaramillo, actual propietario de Tamayo Redords, la más antigua Casa disquera que tiene Panamá, y cuya colección reúne unos 4000 temas de músicos panameños en los géneros típicos y música tropical de los últimos cuarenta años.
Al ser cuestionado sobre cómo han enfrentado la piratería, Escobar insiste en que han tenido que usar la creatividad llevando a cabo recopilación de discos grabados en acetato para convertirlos en colecciones especiales para acaparar la atención del público que consume y así sorprender a los "Piratas" echando mano de su principal recurso: su inmensa colección; por ejemplo, para estas fiestas navideñas lanzaron al mercado súper éxito de estrellas, un compendio de 30 discos repartidos en tres CD que reúnen clásicos de leyendas como Teresín Jaén, Fito Espino, Cindo López, Osvaldo Ayala, Ceferino Nieto.
Músicos crean estrategias.
Por otra parte, pudimos entrevistar a Amable " Mabín" Moreno, compositor a quien se le atribuye ser parte de la leyenda de Victorio Vergara por las exitosas composiciones que creó para él.
Según Moreno, ellos son parte de los afectados por la piratería, y la razón sencillamente es que ningún músico quiere pagar lo que realmente cuesta una buena composición, producto del descalabro que ha traído la piratería. Ello trae como resultado que la música típica panameña haya caído en una etapa donde la letra no tiene valor y la gente ha perdido el sabor de una buena composición.
Pero ¿qué están haciendo los músicos para enfrentar el mercado negro de la música típica? Pues como respuesta los tipiqueros han optado por vender sus trabajos en los bailes típicos, como es el caso de Alfredo Escudero y Manuel de Jesús y Abdiel Núñez, quienes confesaron que resulta una buena estrategia vender los CD en los bailes entre 8 y 10 dólares, incluso los Sandoval también han optado por esta estrategia, además de usar materiales más económicos en la confección de los trabajos discográficos y bajar el precio de sus discos.
Cristian García, presidente de la Sociedad panameña de autores y compositores (SPAC), también nos comentó de la seria situación por la que están atravesando las disqueras, que para él están heridas de muerte ante la actitud pasiva de las autoridades frente a la piratería que cada vez toma más fuerza. García mostró gran preocupación ante las modificaciones a la Ley 15 de 1994, que trata sobre el derecho de autor que están ya en segundo debate en la Asamblea Nacional, cuyas intenciones son las de modificar las penas para quienes infrinjan la ley, incluso eliminando las medidas cautelares.
Cristian recalcó que la piratería, a diferencia de otros delitos, afecta toda una cadena que incluye artista, compositor, arreglista, estudio de grabación, casa diquera y disco- tiendas.