Sumándose a sus múltiples exposiciones en países como Estados Unidos, Argentina, Brasil, Bolivia y Chile, el artista argentino Miguel Avataneo vuelve a deleitar a los amantes del arte en Panamá con la presentación de su más reciente serie, a inaugurarse en el City Club el próximo jueves 4 de diciembre, a las siete de la noche.
Convencido de que la manera de llegar al arte es a través de las sensaciones, para después capturar el intelecto, este joven argentino nacido en la provincia de Santa Fe, afirma que lo suyo es el realismo poético, pintando la realidad, pero tratando de crear un clima íntimo, que sugiera otras historias adicionales a las que representa.
Es así como, ayudado de los desnudos femeninos, Avataneo conforma imágenes que reafirman su creencia de que la obra tiene que ser bella. "Creo en la belleza como motor para la creación plástica... Tengo un concepto de la pintura que no quiero imponer a nadie, en el que creo en lo placentero, en el que el arte tiene su lenguaje primero en los sentidos... Por eso, explicar la pintura no sirve".
Según el artista, su dedicación actual a la figura femenina responde a una motivación interior, en la que en el desnudo femenino le parecen graciosas las curvas y los volúmenes son más puros.
"Mis modelos se parecen entre sí, las prefiero delgadas, muy blancas, de cabello oscuro, pero , sobre todo, debo tener con la modelo una gran afinidad, y en esa comunión, alcanzar a transmitir una sensación, un sentimiento".
De acuerdo con Avataneo, lo que busca cuando pinta es que sus cuadros le produzcan algo de la sensación que le produjo cuando observó "La bañista de Ingres" o "El descendemiento de Caravaggio", aunque realmente no sabe si lo logra.
Este joven artista denota un gran amor por las formas puras del clasicismo y hasta reconoce su influencia, aunque no se preocupa si parece contemporáneo.
"Lo soy... Yo tomo de la historia de la pintura y pinto ahora: si resulta actual, bien; si parece pasado de moda, mala suerte... Me gusta hacerlo así y creo que a la gente; en definitiva, le gusta lo que hago. Creo que logro comunicar algo; en el arte debe existir la comunicación con el espectador, porque si no, no hay arte".
Cabe destacar que Avataneo, quien se divide entre la sensualidad y la melancolía, no se identifica con una pincelada violenta, sino más bien por obras trabajadas muy cuidadosamente, en donde casi con caricias descubre la textura de la piel o el volumen de las telas, con una luz muy barroca, que ilumina mostrando las formas.