Si aún no ha llevado a su niño a disfrutar de las actividades que se desarrollan en distintos escenarios este verano, ¡ya es hora!
Por ejemplo, en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero hay excelente literatura infantil, además de videos, talleres de mimo y de acercamiento a la lectura. También cineforos y galas literarias para los adultos.
Por otro parte, puesto que los libros siguen siendo material clave de consulta y las bibliotecas las instituciones donde mayormente se les guarda y custodia como fuentes del saber, es importante que los usuarios aprendan a consultarlos, al igual que otros materiales disponibles en este centro de cultura vanguardista, como lo es la BINAL. Entonces, les pasamos el dato, el viernes 17 de febrero, de 9: 00 a.m. a 12: 30 p.m., en la Sala de Referencia, iniciará el plan piloto "Conociendo la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R". Lo mejor de todo es que es gratis.
Pero, no nos olvidemos del Bibliobus. Allí ha habido y seguirá habiendo este verano interesantes talleres. Allí los niños se entretienen, aprenden y conocen a otros niños. Hace unos días hubo uno de origami, el milenario arte oriental. Los niños aprendieron a hacer figuras con papeles de colores guiados por el tallerista Domingo Muñoz.
Del 9 al 11 de febrero se desarrollará el taller "Juguemos a leer", a las 9: 30 a.m. y a las 10: 30 uno de creatividad. El jueves 16, luego de que los promotores de lectura han transportado a los niños a mundos maravillosos hay que abrirle paso a los títeres. Se adueñan de la atención infantil desde las 10: 30. El taller de títeres culmina el sábado 18.
Para obtener más información, vaya a la BINAL o llame a: 224-9466, 221-8360.
El arte milenario y la condición previa que dio origen al Origami fue sin duda la existencia del papel, que fue inventado por los chinos en el siglo II después de Cristo (d.C.).
En ese entonces Japón era un país en desarrollo, y adoptaron casi todo de los chinos, desde la estructura social, el Budismo como religión, la escritura y las técnicas artesanales. Recién en el siglo VII DC., se conoció la técnica del papel en Japón, un siglo más tarde es conocida por los árabes y mucho más tarde por Europa en general.
Cerca del año 1000, Murasahi Shikibu, escribió "La historia del Príncipe Genji", en el que menciona los magníficos tipos de papel en los que se redactaban las cartas de amor y las poesías, por lo que describía la forma extraordinaria, en que eran plegados.
Quizás ésta sea la primera prueba de Origami, ya que en las cartas no sólo tenía importancia su contenido, la escritura, la elección del papel sino también la forma del plegado, ya que era elegido según la ocasión o el contenido.