Danny Boyle llegó a la India con buenas nuevas para los niños Azharuddin Ismail y Rubina Alí. Luego de que los medios se encargaran de ventilar al mundo la situación crítica en que se encontraban los protagonistas de la famosa película “Slumdog Millionaire”, cuyas casas fueron demolidas hace unas semanas, Boyle cumplió su promesa y regresó con un apartamento para Ismail, valorado en 42 mil dólares.
Sonriendo y abrazando a los niños, Boyle dijo que habían comprado una casa para Ismail, de 9 años y protagonista del joven Salim en la película, y que pronto comprarían una para Alí, quien hace de Latika en el filme.
Boyle, que fue criticado en su momento por no haber hecho suficiente por los niños, que seguían viviendo entre escombros, a pesar del éxito de la película, culpó a los medios de aumentar las expectativas de las familias.
“La tensión y la presión son generadas por los medios”, dijo Boyle, quien reconoció que a estos niños “se les dio acceso a un mundo extraordinario y glamuroso” y que, por lo tanto, “se entiende que quieran que sus vidas sean transformadas completamente”.
Tras el rodaje, Boyle y el productor Christian Colson crearon la Fundación Jai Ho, cuyo objetivo es ayudar financieramente a los menores que trabajaron en la película, hasta su mayoría de edad.
“Hemos estado intentando acelerar el proceso de realojar a las familias, y una de las razones por las que montamos la Fundación era hacer frente a emergencias de este tipo”, dijo el productor.
Desde la Fundación se aseguró que el apartamento en el que vivirá Ismail “es confortable, está en un buen barrio y cerca de su colegio”.